Japón es líder en número de funciones

Mexico, 2016-01-02 15:26:14 | Redacción ESTO

Joe Koizumi, el legendario periodista, matchmaker y agente internacional de boxeo, nos confirmó durante nuestra reciente estancia en el Imperio del Sol Naciente que anualmente en Japón se celebran más de 300 funciones.

Koizumi entró al Salón de la Fama del Boxeo Internacional en Canastota dentro de la categoría de “no peleadores”. Una de las razones es su extraordinaria labor para llevar peleadores extranjeros a su país o bien enviar pugilistas japoneses a distintas partes del planeta.

Tan solo en diciembre, Koizumi intervino en la concertación (matchmaking, en inglés) de ocho combates por campeonatos del mundo.

En Tokio, se le vio muy ocupado en la última semana de 2015, pero tuvo tiempo para platicar con Érik Morales, con quien arregló la defensa que Javier “La Cobra” Mendoza hizo como titular minimosca de la FIB el pasado día 29 en el Ariake Colosseum, muy cerca de Tokio, contra el ahora triple campeón mundial japonés Akira Yaegashi.

Dicha cartelera incluyó la defensa del fenómeno japonés Naoya “Monstruo” Inoue contra el filipino Warlito Parrenas, quien cayó por nocaut en dos episodios ante el campeón universal supermosca de la WBO.

Esa megavelada correspondió a Hideyuki Ohashi, quien junto con el señor Akihiko Honda integra el dúo de promotores japoneses de mayor éxito en su nación.

Koizumi le explicó al “Terrible” que el señor Honda tiene las fechas de televisión de las cadenas más importantes y se encarga de distribuirlas entre sus distintos colegas promotores.

Hideyuki Ohashi posee un modernísimo gimnasio instalado en varios pisos de un edificio en la capital nipona. Ahí entrenan el “Monstruo” Inoue y Akira Yaegashi junto a grandes prospectos, entre los que se cuenta a Takuya Inoue, invicto monarca supermosca de la OPBF, y Koki Inoue. Ellos son: hermano y primo de Naoya, respectivamente.

Hideyuki Ohashi es el mismo a quien Ricardo “Finito” López destronó como soberano de peso paja del WBC, el 25 de octubre de 1990 en Tokio. (José Luis Camarillo)