Pacquiao regala casas a necesitados

Mexico, 2016-01-09 09:31:10 | Redacción ESTO

POR JOSÉ LUIS CAMARILLO

Mundos totalmente distintos.

Mientras el estadounidense Floyd “Money” Mayweather hace gala de “otro de sus talentos”, como lo es gastar en forma desmedida en autos lujosos, en un modernísimo avión, en relojes extravagantes y en otros bienes de los llamados “suntuarios” -en fecha aún reciente presumió un cachorro de tigre, lo que le costó fuertes críticas de parte de asociaciones protectoras de animales, en especial de PETA-, su adversario clásico, el filipino Manny Pacquiao, invirtió más de medio millón de dólares para proveer de hogares a cientos de sus compatriotas en situación precaria.

Son polos opuestos. Mayweather goza al mostrarse en fiestas en las que “se desparraman” los dólares en propinas, con millones en billetes verdes junto a él, incluso en su cama cuando está acostado, así como al exhibir las boletas de las cuantiosas sumas que gana en apuestas en eventos deportivos -se ha escrito que nunca sube a las redes sociales las ocasiones en que pierde.

Por su parte, Pacquiao ocupa su tiempo en procurarle bienestar a los más necesitados de su país y no se jacta de su poderosa situación financiera.

El espíritu altruista del “Pacman” volvió a manifestarse en forma de beneficios materiales para gente en desgracia, tal como lo señala un reporte del cibersitio acontecercristiano.net, el cual publicamos a continuación.

 

POBRES, RECIBEN CASAS

FILIPINAS.- Manny Pacquiao ha invertido más de 600 mil dólares, para construir 150 casas para personas sin hogar. “Es un regalo de Dios. Él solo me utiliza para ayudarles”, declaró el boxeador.

Justo para cumplir 37 años, el campeón mundial de boxeo de seis categorías de peso diferentes, Manny Pacquiao, obsequió las viviendas a los nuevos propietarios en el pueblo de Bales, de la ciudad de Maasim, publica Phil Boxing.

Pacquiao dijo a los beneficiarios que agradezcan a Dios por lo que están recibiendo y les pidió valorar el bien que se les da.

“Den gracias a Dios por lo que reciben hoy. Es un regalo de Dios. Él sólo me utiliza para ayudarles. Cuiden esta propiedad y no la vendan”, dijo Pacquiao a los beneficiarios del proyecto.

El nuevo barrio se denomina “Pacman Village”, y se construirán en total 300 viviendas, en un terreno de cuatro hectáreas adquirido por Pacquiao hace unos años. La construcción de la segunda fase, se compone de 150 moradas adicionales, lo que estará terminado en febrero de este año.

Uno de los beneficiarios, agradeció a Pacquiao por su preocupación y generosidad hacia los más pobres. “Pacquiao tiene un gran corazón para la gente pobre como nosotros. Imagínese, él está gastando su propio dinero para un proyecto de gran importancia como este”, exclamó el hombre.

 

QUIERE 600 VIVIENDAS

El objetivo de Pacquiao es construir un total de 600 viviendas en la zona. “Hay todavía mucho espacios aquí donde se pueden construir más casas y bendecir a más residentes sin hogar”, dijo Pacquiao.

El presidente del pueblo de Bales, Tino Alcala, elogió a Pacquiao por hacer su trabajo como representante en el Congreso. “Este es el tipo de líder que estamos buscando. A diferencia de otros congresistas, que desaparecen y no se les ve más después de las elecciones, el congresista Pacquiao siempre está allí cuando lo necesitamos”, resaltó Alcalá.

“Es justo usar lo que Dios te ha dado, para ayudar a las personas más necesitadas”, concluyó el boxeador cristiano.

La actitud de Pacquiao nos recuerda el versículo en Hebreos 13:16, que dice: “Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios”. (Fotos tomadas de Twitter)

 

MAESTRO EXCÉNTRICO

Al margen de lo arriba anotado y de la denostación que miles de aficionados han hecho del “Money” Mayweather por su estilo más ceñido a la defensa que a la combatividad, ya que la opinión general es que “solamente hace lo necesario para ganar”, resulta indudable que hablamos de un maestro en lo más difícil que puede aprender un peleador, que es quitarse golpes y ripostar de inmediato.

Es evidente que ante el hecho de que cumplirá 39 años el próximo 24 de febrero, y que sus facultades mermaron de manera natural, sus últimos desempeños hayan carecido de espectacularidad y consistencia. Así le sucedió en la pelea más rica de la historia, precisamente cuando se conformó con un triunfo por puntos sobre Pacquiao, a lo que agregaría su opaco triunfo de despedida -también por la larga ruta- sobre un André Berto muy venido a menos.

En lo que se refiere a su manía de ostentar sus estratosféricas ganancias, no hace mucho que apareció en una imagen con ocho de sus autos, cuyo valor se estimó en seis millones de dólares, junto a su jet Gulfstream GIII de última generación, también de costo millonario.

Su marca de 49-0, 26 nocauts, es una de las mejores de la historia y, jactancioso como es, se considera muy cuesta arriba que Floyd decidiera regresar, sabedor de que pondría en riesgo ese que es uno de sus orgullos máximos, después de haber conquistado cinco cinturones reconocidos por el máximo organismo universal, el Consejo Mundial de Boxeo, en igual número de divisiones.

A ello hay que agregar que jamás rehuyó a algún rival. Bueno, sí, prefirió esquivar a ese enemigo invencible que es el Padre Tiempo, lo que en sí constituye una sabia decisión.