Los ojos del mundo taurino, fijos en La México

Mexico, 2016-01-30 20:15:56 | Redacción ESTO

POR HORACIO SOTO CASTRO

El mundo taurino ha dado vueltas y vueltas y ahora este 31 de enero se ha detenido y fijado sus ojos en la Plaza México para presenciar el mano a mano que sostendrán dos figuras del toreo: José Tomás y Joselito Adame, con un encierro combinado de tres toros de Fernando de la Mora y tres de Los Encinos.

Esta confrontación ha despertado enorme interés en todos los rincones taurinos y no taurinos por ser dos grandes exponentes de la tauromaquia, uno ya experimentado y otro de la nueva hornada, pero los dos con un sello muy personal que ha electrizado a los diletantes.

El Príncipe de Galapagar es un místico que se encierra en sí mismo, pero cuando le llega el momento preciso se abre al mundo para demostrar sus virtudes basadas en su valor y demostrar su tauromaquia que se ha impuesto en todas las plazas habidas y por haber.

Poco hay que agregar de lo mucho que se ha hablado de José Tomás sobre su persona y su carrera que ha llenado páginas y más páginas de sus múltiples hazañas, unas rayando en lo más alto de su quehacer taurino y otras que lo han llevado no al fracaso sino a casi perder la vida.  Pero siempre con  su etiqueta de triunfador que ha producido enorme admiración de sus múltiples seguidores. José Tomás ha hecho escuela, pero hasta el momento no ha habido un torero que se le acerque a sus enseñanzas.

La vida y carrera de José Tomás no ha tenido una continuidad regular que hace pensar que son arrebatos de su estado anímico.

Es un torero que prácticamente se hizo en México, sentando sus reales en Aguascalientes. Se vio obligado a venir a México renunciando a pagar por torear en España. Es sobrino nieto del celebre ganadero Victorino Matin  y desde muy niño asistió a la plaza de Las Ventas de la mano de su abuelo Ceferino, quien le inyectó el virus del toreo.

José Tomás ha tenido dos serios percances en plazas mexicanas: una en la feria de Autlán de la Grana, donde estuvo a punto de perder la vida, y la otra en Aguascalientes en abril del 2010, donde también estuvo al borde de la muerte luego de la cornada que le infirió el toro Navegante de De Santiago. Pero en ambos percances se puede decir que salió triunfador.

Su última actuación en México fue en Aguascalientes en la plaza Monumental el 2 de mayo de 2015 en un mano a mano con Eulalio López “Zotoluco”. Y en  la Plaza México su Última actuación fue el 29 de noviembre del 2009  en un mano a mano que sostuvo con Arturo Macías, quien se impuso cortando dos orejas, mientras que el madrileño cortó una. No llegan a diez las corridas que toreo en la plaza México, después de su alternativa.

Lo cierto es que José Tomás  es una figura del toreo que es y ha sido admirado por el mundo en general y ha contribuido enormemente al bien de la fiesta de toros. Y su influencia en  la fiesta brava no tiene límites y hace y deshace de su carrera y cobra lo que él quiere y es solicitado por todos los empresarios.

Por su parte, Joselito Adame, nacido en Aguascalientes, no tiene título nobiliario, pero su categoría de plebeyo, no en tono despectivo, le ha dado lustre en todas las plazas que ha pisado y ahora es el gran representativo de la torería nacional, ya que no hay plaza en donde no haya cortado apéndices luego de bellas obras de arte. Y también ha forjado una historia que ha causado admiración, pues se inició desde niño, a la edad de 8 años, pisando las macroplazas y cortando rabos. De momento está sentado en el trono de triunfador de la actual temporada  con cuatro orejas. Joselito no tiene rival frente a sus compañeros toreros y menos frente a los toros, a los que les hace lo que le plazca con mucho valor y determinación.

Esta tarde saltarán a la arena tres toros de Fernando de la Mora y tres de Los Encinos, debidamente seleccionados para el toreo de los dos valientes.

Este festejo lo presidirá el juez Jesús Morales y como asesor Juan Vázquez. Que haya suerte para todos.