México mejora ante Portugal pese a caer 1-0

Mexico, 2014-06-06 23:29:13 | José Ángel Rueda

FOXBOROUGH.- Un descuido y adiós. Esa es la lección que los jugadores de la selección nacional se llevaron del amistoso ante Portugal -lo perdieron 1-0 en la última jugada-, partido en el que avanzaron en muchas cosas y retrocedieron en un par. La contundencia y esa última jugada quedaron como las nuevas asignaturas a resolver .
 
México mejoró su imagen y forma en este último ensayo de acuerdo a lo visto un partido antes, con ese único descuido a balón parado en la última jugada del partido. Miguel Herrera envió a la cancha lo que sería su cuadro titular para el duelo ante Camerún –con todo y la disyuntiva de los porteros- y se vio con más argumentos para pensar en que se ha estabilizado después de un par de días de gran tensión, declaraciones y una sacudida mediática que no le favorecía a días de la Copa del Mundo.

 El equipo mexicano, el técnico nacional, mostraron lo menos que se esperaba después de lo sucedido en Chicago frente a Bosnia. El regreso de Rafael Márquez le permitió mover sus piezas sin la necesidad de cambiar por completo el dibujo táctico que tanto disfruta. El capitán del cuadro tricolor fue la pieza en la que giró la zona de seguridad de México.



 
Y no solamente por la experiencia y jerarquía que tiene en el balompié internacional. Márquez fue el hombre cuya labor resolvió, al menos por ahora, los problemas que presentó este equipo en su juego previo. ¿Cómo? Cuando los verdes no tenían el balón, el “4” adelantaba unos metros para ser la pareja de José Juan Vázquez en la contención, con lo que Francisco Rodríguez y Héctor Moreno tenían que cerrar la zona para evitar una avenida por el centro.
 
A la hora en que el Tri recuperaba el esférico, el capitán retrasaba para que los otros dos marcadores (y los carrileros) abrieran la cancha y comenzaran a mover el balón en busca de la mejor opción ofensiva. Con estos movimientos, parece solucionado el dilema de cómo encarar un esquema de 4-3-3, con el que juegan la mayoría de las selecciones mundialistas, incluidas Brasil, Croacia y hasta Camerún, sus rivales en la fase de grupos.
 
Después, estaba en duda el comportamiento del mediocampo con la incursión de Andrés Guardado en lugar de Carlos Peña. Sin tanta obligación de cubrir los espacios con el Gallo Vázquez cuando se perdía el balón, Héctor Herrera se acercó al futbol que le gusta: más suelto en la ofensiva. Guardado, más abierto que el Gullit, buscó el desborde y profundidad con un par de llegadas que murieron en un mal servicio. Son tipos de características muy diferentes de las que Herrera se intenta colgar según la circunstancia del juego.
 
Así México controló los intentos –que tampoco fueron muchos o de gran calidad-, de un Portugal al que le duele la ausencia de un tipo como Cristiano Ronaldo, quien se cuida para estar al cien por ciento en Brasil y quien además, pareciera que no tiene la necesidad de estos amistosos. El técnico lusitano, Paolo Bento, tampoco lo iba a forzar. Portugal juega al ritmo de Cristiano y Ronaldo pone el ritmo a esta selección.
 
Vino el descanso después de los primeros 45 minutos. Vinieron también, las palabras de el técnico mexicano en un vestuario en el que cambiaron muchas cosas para el complemento. México salió a la segunda mitad con una actitud distinta, pero la misma idea futbolística para no dar pie al error.

El cuadro tricolor se mostró más suelto y buscó juntarse en la ofensiva, en donde Giovani dos Santos participó más, Andrés Guardado tuvo un par de disparos que sacó el arquero Eduardo y Herrera, el de la cancha, pisó las dos áreas de manera constante, también con un par de tiros con cierto peligro.

Como se esperaba en este juego, debido a que se trataba del último ensayo antes de viajar a Brasil-, los cambios sobre la marcha se redujeron para darle seriedad al asunto. El complemento inició con el anunciado movimiento en la portería: Guillermo Ochoa por José de Jesús Corona y después Javier Hernández por Dos Santos, en el que sería, entonces, el primer cambio en momentos de tensión. Luego vino Alan Pulido por Peralta, quien tuvo un par de oportunidades, pero no logró controlar de buena forma el balón.
 
También vinieron Marco Fabián por Guardado y Javier Aquino por Herrera. Sin embargo, estos movimientos cayeron cuando el estratega tricolor ya había observado lo que quería encontrar, hasta que u o de esos descuidos que cuestan seguir o no en un Mundial se presentó. Última jugada del encuentro, balón parado para Portugal en el que hubo una descoordinación total a momento de agarrar las marcas. Gol lusitano, gol de Bruno Alves que en el papel, deja a México con una segunda derrota consecutiva antes de viajar a Brasil, y en la práctica, a un equipo que echó por la borda un partido en el que había avanzado en lo táctico por un descuido en el último minuto. Ahí otra asignatura pendiente para Miguel Herrera.

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