Gignac manda a Tigres a la final de la Concachampions

Mexico, 2016-04-05 22:10:15 | Redacción ESTO

Foto: AFP

SAN NICOLÁS DE LOS GARZA.- Gignac impuso su ley en el Universitario y con dos goles de gran manufactura salidos de sus botines, le dio el pase a la gran final de la Liga de Campeones de la Concacaf a Tigres, que venció en el global 2-0 a Querétaro y recibirá el juego decisivo en la pelea por el título ante América o Santos. Tercera disputa de un título en menos de un año, y en todas, André Pierre ha sido factor.

Nadie puede pensar que las cosas fueron sencillas para el cuadro de Ricardo Ferretti, pues se quedó con 10 hombre en el minuto 71, cuando los emplumados más apretaban y el equipo de “Tuca” no daba color.

Inicio de partido revolucionado, en el que el equipo local salió con ganas de comerse el balón para liquidar la contienda, pero sin idea y falto de puntería que dejaron apenas un par de llegadas claras de gol, en la cabeza de Javier Aquino, quien vació un cabezazo a un lado y otra de Gignac que vio al portero de los Gallos adelantado y la tiro a un lado.

Nada más qué contar. Los emplumados se dedicaron a cuidar el arco y los erráticos felinos no atinaron a llegar con peligro en lo que restó del primer lapso.

Después, en el complemento vino el primer aviso para los felinos, con la amonestación de Dueñas y una media vuelta de Édgar Benítez que apenas y salió pegado al poste del arco de Nahuel. La siguiente jugada también puso a temblar al Volcán con una palomita de Sepúlveda.

La respuesta fue inmediata con una jugada personal de Pizarro, que terminó fuera del marco de Volpi, pero la noche se le venía encima con la expulsión de Dueñas por doble amarilla, en una jugada intrascendente.

Los nervios se apoderaron de Ricardo Ferretti, quien veía que la contienda se le escapaba de las manos y reclamaba las decisiones de García Orozco no de manera airada, pero sí desaprobándolas.

Fue así que surgió la figura del francés goleador. Cuando menos se esperaba, porque Querétaro tenía copada la media cancha, llegó un pase filtrado de Damián Álvarez, que el francés remató como él sabe, a la esquina contraria, para vencer por fin, a Tiago Volpi.

El estadio Universitario estaba que se caía, pues veía con ilusión que su equipo disfrutaría de una tercera final en menos de un año, y el mismo Gignac lo confirmó con el segundo en la frente a Gallos, con una jugada personal que culminó al puntear el esférico ante la salida del portero brasileño.

Empezaron los cánticos y el Volcán hizo erupción y fue un guerrillero francés el que lo prendió, un jugador que anota y anota y crece su historia en el futbol mexicano. De entrada, ya instaló a Tigres en otra final.