Aunque es el favorito, Zurdo no se fía de las apuestas

Mexico, 2016-04-08 12:38:30 | Redacción ESTO

POR JOSÉ LUIS CAMARILLO

ENVIADO ESPECIAL

LAS VEGAS, Nevada.- No es común ver a un mexicano de 1.89 metros de estatura que sepa boxear y que tenga ponch; sin embargo, el mazatleco Gilberto “Zurdo” Ramírez reúne esas cualidades y se apresta a “tomar por asalto” el trono mundial de peso supermedio de la WBO que resguarda el campeón armenio-alemán Arthur “King” Abraham, este sábado en la Arena Grand Garden del hotel MGM, a la cabeza del respaldo (el promotor Bob Arum lo tituló “No Trump Card”) de la tercera batalla entre Manny Pacquiao y Timothy Bradley.

Luego de comentar queda una inyección de ánimo adicional la obtiene a través de su hijo Braulio, de tres años (“a veces va al gimnasio y también le ponemos los guantes, por si le gusta; hay que apoyarlo en cualquier deporte que él quiera”), Ramírez nos dijo que no caerá en exceso de confianza por ser el favorito en las apuestas.

“Claro que no, al contrario, tenemos confianza en la preparación con mi equipo, con mi esquina, en lo que vamos a trabajar en el ring, en eso nos confiamos”, nos expresó.

Le indicamos a Gilberto que Abraham tiene mucha experiencia, que nunca ha sido noqueado en forma efectiva y que sus maneadores, los también mazatlecos Jesús y Héctor Zapari, predicen una guerra contra el teutón.

“Así somos los mexicanos, nos caracterizamos por un gran corazón, siempre vamos adelante; también tengo experiencia: 33 peleas (Ramírez las ha ganado todas, 23 por nocaut), estoy realmente motivado, estamos tranquilos, esperando el momento para demostrarlo el sábado”.

-Tu promotor, Bob Arum, no pierde la ocasión para mencionarte como “el nuevo Carlos Monzón (además, Arum citó al argentino Monzón como, “quizá el mejor peso medio de todos los tiempos”. ¿Te presiona el calificativo?. 

“Es un halago, porque Arum siempre habla muy bien de mí, está al pendiente, me apoya, pero de antemano sabemos que se necesita un trabajo muy duro para llegar a ese nivel, adonde queremos estar, y, primero Dios, vamos a lograrlo”.

-Jesús Zápari acaba de comentar que “es tu momento, que es tu tiempo”.

“Así es, la oportunidad me llega en el mejor momento, en el tiempo adecuado, nos preparamos para la guerra, para matar o morir, para salir adelante en este combate”,

-¿Tienes condición para pelearle a Abraham de tú a tú desde el primero hasta duodécimo round, de ser necesario?

“Nos preparamos muy bien, tuvimos una larga preparación y eso nos da la confianza”.

-¿Cómo defines este instante?

“Cuando comencé a pelear, soñé siempre con este momento; es mi tiempo, es un gran reto, lo voy a gozar cuando camine (del vestidor) al ring con mi manera de México. Doy gracias a Dios por la oportunidad, a mi promotor Bob Arum, a mi equipo, a mi familia, que me apoyan siempre. Venga lo que venga, ¡vamos por todo! Primero Dios, me llevaré el título del mundo a Mazatlán”.

EL LADO ENEMIGO

Por su parte, Arthur Abraham, parco en su hablar, expresó su deseo de “ser el primer alemán (nacionalizado, en su caso) que gana en Las Vegas”.

Su promotor, el germano Kalle Sauerland, evocó que en 1986 su equipo trajo al Caesars Palace al africano John “La Bestia” Mugabi, contra Marvin Hagler (éste lo venció por KOT en 11 giros, en una durísima pelea) “y ahora vamos por nuestro primer pago por evento en Alemania”.

GILBERTO “Zurdo” Ramírez (der.) y Arthur “King” Abraham, bajo presagio de guerra.