PREVIA: Pese a las interrogantes, Pacquiao es favorito ante Bradley

Mexico, 2016-04-08 23:04:04 | Redacción ESTO

POR JOSÉ LUIS CAMARILLO

ENVIADO ESPECIAL

LAS VEGAS, Nevada.- El tercer encuentro -este sábado en la Arena Grand Garden del hotel MGM-, entre el filipino Manny Pacquiao y el estadounidense Tim Bradley, está rodeado de diversas interrogantes, si bien la lógica, que en muchas ocasiones resulta veleidosa y sobre todo en el boxeo, indica que el asiático debe ganar tras dividir victorias en los dos anteriores. Su nuevo encuentro será por el vacante fajín internacional welter de la WBO.

Este viernes, en el pesaje oficial, se dio un adelanto del ambiente “anti Bradley”, quien fue abucheado por la gran mayoría de fans del “Pacman”, quien se vio muy esbelto al arrojar 145.5 libras. Timothy, con un poderoso físico, quedó en 146.5 libras.

La realidad es que Pacquiao atrae la atención mundial cada vez que sube al ring. Ahora, luego de su decepcionante actuación contra Floyd Mayweather, del 2 de mayo de 2015, la cual justificó al decir que subió con una lesión en el hombro derecho, necesitaba un rival “de nombre” y el legendario promotor Bob Arum llamó a Bradley, con base en que el moreno apodado “Desert Storm” le arrebató el triunfo en el primer pleito y en la segunda cita el “Pacman” se vengó, en ambas ocasiones por la vía de las tarjetas.

El público se interesó aún más al declarar Pacquiao que se trata -todos lo dudamos- del combate final de su carrera. Y es que si gana de forma contundente, podría esperarle un “cañonazo” de docenas de millones de verdes por un duelo en septiembre próximo con Saúl “Canelo” Álvarez (se espera que ésta venza a Amir Khan, el 7 de mayo) y hasta se especula que Mayweather podría llamarlo para un segundo encuentro, también en nuestro llamado mes patrio.

Se dice que Bradley ha elevado su rendimiento desde que en su anterior pelea contrató a Teddy Atlas como entrenador -Tim fue el primero en noquear al roquizo Brandon Ríos- y ello convirtió el asunto en guerra de preparadores, ya que como se sabe, Pacquiao es adiestrado por Freddie Roach.

Lo que Bradley necesita es un cambio de actitud, mayor decisión, y parece que le dio al clavo porque Atlas es considerado mejor psicólogo que entrenador.

Para atizar el fuego, Roach, mentor de Pacquiao, declaró que en cuanto Bradley sienta el primer impacto sólido volverá a su esquema de siempre.

Con una garantía mínima de siete millones de dólares, el “Pacman” de una inactividad de 11 meses, entre los cuales transcurrió su cirugía del hombro y el consabido reposo y recuperación.

Bradley, con cuatro millones de dólares garantizados, quiere otra victoria de resonancia aunque sea con un veredicto controvertido como el que ganó contra Juan Manuel Márquez en octubre de 2013 o el que se llevó en su primera entrevista con Pacquiao. A sus 32 años, es un lustro menor que Pacquiao y debemos entender que en un nivel tan altamente competitivo, quiérase o no, cinco años puedan marcar una diferencia.

Pacquiao ya sabe cómo vencer a Bradley (éste fue favorecido con una controvertida decisión dividida en el primer duelo, en 2012, y el “Pacman” emparejó con un veredicto unánime en la revancha de 2014).

El tagalo se dice “rejuvenecido” y ha mostrado ser un superdotado del ring, ya que fue campeón mundial mosca del WBC y escaló divisiones hasta ser increíblemente monarca superwelter del mismo organismo (gracias a aquel polizón que dio a Antonio Margarito). Así que con 57 triunfos, seis reveses y dos empates, y “las motivaciones” ya enumeradas, parece tener el escenario listo para un retorno airoso.

Bradley, con 33-1, 13 nocauts y un empate, no tendrá otra oportunidad como ésta de pasar a la historia. Ahora sabremos si su espíritu es mezquino o es capaz de jugarse el todo por el todo en el momento decisivo.