Los Potros de Hierro del Atlante, 100 años de cabalgata

Mexico, 2016-04-18 17:26:56 | Redacción ESTO

POR ERNESTO CASTELLANOS G.

FOTOS: ÉRIK ESTRELLA

ENVIADOS ESPECIALES

CANCÚN, QUINTANA ROO.- Alrededor de 200 personas se reunieron la noche del viernes pasado en los jardines del Club de Golf Puerto Cancún, para celebrar a todo lujo los primeros 100 años de existencia del equipo de futbol Atlante, en un evento presidido por sus dirigentes Eduardo Braun Burillo y Raymundo Palacios, así como la asistencia del equipo completo, que horas antes habían empatado a dos goles con los Mineros de Zacatecas.

Los invitados comenzaron a llegar alrededor de las 22:30 horas, después de que muchos de ellos presenciaron el encuentro de la Liga entre Atlante y Mineros y fueron llegando a las instalaciones del campo de golf.

Música, convivio, baile, brindis, una suculenta cena conformaron las actividades de la fiesta, antes de que a la medianoche se proyectara un estupendo video en pantalla gigante que fue una recopilación de la historia de “Los Potros de Hierro”, en el que se hizo hincapié en que es un conjunto surgido del pueblo.

El momento estelar, podría decirse, fue cuando hicieron su entrada los jugadores del equipo, encabezados por su técnico Eduardo Fentanes.

AQUELLOS TIEMPOS

Mucho motivó a la gente la aparición en el video de los viejos jugadores atlantistas, esos hombres que forjaron la historia del equipo, esos que le han dado tres títulos de liga y un lugar entre los grandes del balompié nacional.

Se escucharon las voces de Fernando Marcos, Heriberto Murrieta, el “Rudo” Arturo Rivera y otros atlantistas más de corazón.

Y se escuchó parte de la historia del equipo azulgrana, cuya historia arranca el 18 de abril de 1916 en la colonia Condesa. Se mencionó al hombre que se encargaría de fundar este equipo, el entonces jugador José refugio Martínez.

Se expresó que el equipo primero se llamó Sinaloa, después Lusitania, más adelante el U-53, nombre de un famoso submarino de la Primera Guerra Mundial, y después en 1921 se llamaría El Atlántico, palabra de la que cambió finalmente a Atlante, algo más mexicano porque se le ligó con los Atlantes de Tula.

Las escenas de juegos de aquellos años 40 del equipo, y la narración de que comenzaron a jugar en el parque Alianza, después se fueron al Asturias, más adelante al España, luego a las instalaciones del Necaxa, enseguida el estadio Azul (llamado algún tiempo estadio Atlante), luego a Ciudad Universitaria, el Corregidora, el estadio Neza y ahora el Andrés Quintana Roo.

Cautivados, los invitados veían en la pantalla jugar a ídolos atlantistas como el “Trompo” Juan Carreño, quien fue el primer goleador mexicano internacional, ya que hizo acto de presencia en 1928 en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam, y después también anotó en 1930, en el primer mundial, disputado en Uruguay.

Así, fueron desfilando por la pantalla “cracks” de aquellos tiempos que vistieron con honor y orgullo la playera azul y rojo, como Dionisio “Nicho” Mejía, Alberto “Caballo” Mendoza, Martín Vantolrá, Horacio Casarín, Felipe “Diente” Rosas, “Pipiolo” Estrada, Carlos Laviada, “peluche” Ramos, y más adelante gente como Jorge Campos, Evanivaldo Castro Cabinho, “Gonini” Vázquez Ayala, el “Ratón” Ayala, Lavolpe, Gisleno Medina etc.

Breve mención del General José Manuel Núñez, militar que en su tiempo fue jefe de ayudantes de la presidencia de la República, y el cual en 1936 pasó a comprar al Atlante, ese equipo que se fue a la cima del futbol nacional, y es recordado por haber anotado más goles que ningún otro conjunto lo ha hecho en el futbol nacional en un torneo de Liga, un total de 121 goles en 30 juegos. La delantera de Los Potros era integrada por puros “matones”: Horacio Casarín, Martín Vantolrá, Mateo Nicolau y Ángel Segura ¡y de reserva!, el “Dumbo” López. Nada más.

Es “El equipo el pueblo”, ya que se destacó que por ejemplo Felipe “Diente” Rosas era velador, Nicho Mejía un mecánico, Rafael “Apipizca” Guirán era zapatero, y el “Patadura” Rojas yesero.

El video terminó, dejando en los invitados un grato sabor, ya que les permitió conocer un poco de los orígenes de uno de los equipos pilares del futbol mexicano. Y de los héroes que regaron de sudor y a veces de sangre aquellas canchas muchas veces de tierra y pateando balones de cuero que parecían piedras.

Brindis, abrazos, felicitaciones, culminaron la fiesta. Eso sí, los jugadores abandonaron el festejo poco después de la una de la madrugada del sábado, ya que el técnico les anunció que tenían entrenamiento a las 8 horas.