La literatura y el futbol, una cancha compartida

Mexico, 2016-04-23 12:29:09 | José Ángel Rueda

Foto: José Ángel Rueda

POR JOSÉ ÁNGEL RUEDA

El 23 de abril se conmemora el Día del Libro y aunque en un principio no lo parezca, el mundo del futbol no queda ajeno a esta celebración. “El futbol es popular porque la estupidez es popular”, dijo Jorge Luis Borges, una de las mentes más brillantes del siglo XX. Esta idea genera una sensación de que la cultura bien puede estar peleada con el deporte, sin embargo, nada está más lejos de la realidad. Grandes escritores y pensadores han dedicado sus letras a retratar cómo el deporte de la pelota influye de manera directa en la vida de quienes lo practican, lo ven y también lo leen.

EDUARDO GALEANO

Grandes libros se han escrito relacionados con el futbol, quizá el mejor, y eso queda a consideración, es El Futbol a sol y sombra, del magistral escritor uruguayo Eduardo Galeano. Yo jugaba muy, relata el sudamericano como en una confesión. Yo jugaba muy bien, era una maravilla, pero sólo de noche, mientras dormía, durante el día era el peor pata de palo que se ha visto en los campitos de mi país.

Con esta confesión Galeano deja claras las cosas, lo suyo no es patear la pelota pero si el futbol se jugará con pluma en mano seguro sus vitrinas estarían a reventar. En su libro, el uruguayo describe con una prosa inigualable los aspectos decisivos del futbol, desde su propia concepción hasta términos como el jugador, el arquero y su soledad, el ídolo y su injusto destino, el hincha y su cara pintada, el fanático y su locura, el gol y su explosión orgásmica, el árbitro y su luto eterno, el director técnico y su cruel destino.

Posteriormente, una vez puestas las cartas sobre la mesa, el sensacional escritor camina por la historia de este deporte y por quien alguna vez lo hizo inigualable. Habla de mundiales e ídolos. Describe con la misma sensibilidad a Maradona y a Pelé, aunque eso parezca imposible y da un recorrido por los equipos históricos que con su juego se ganaron un lugar en la eternidad.

Así las cosas, El Futbol a sol y sombra, de Eduardo Galeano, representa un referente en la literatura futbolera. Un clásico que rinde homenaje al deporte, “música del cuerpo, fiesta de los ojos”.

JUAN VILLORO

La cultura mexicana, lejos de quedarse atrás, también tiene su referente al hablar del deporte del pueblo. El escritor Juan Villoro ha dedicado buena parte de sus letras a explicar y documentar lo mucho que influye el futbol en la vida común, esa que transcurre día a día. Villoro experimenta una situación especial, su mirada es periodística, sin embargo, su formación literaria hacen una mezcla exquisita para quien goza de la buena escritura.

Villoro cuenta con dos grandes libros futboleros, Dios es redondo y Balón dividido, ambos desarrollados bajo la estructura del ensayo literario. Con su estilo único, casi como un anecdotario, el escritor mexicano camina por la historia del futbol, y por su historia del futbol, esa que por cuestiones de la vida lo hizo hincha del Necaxa y del Barcelona, más por vocación que por otra cosa.

Escribir el futbol es una de las muchas reparaciones que permite la literatura, relata Villoro. “El sistema de referencias del futbol está tan codificado e involucra de manera tan eficaz a las emociones que contiene en sí mismo su propia épica, su propia tragedia y su propia comedia”, con esas palabras vale la justificación para la publicación de sus dos obras.

Villoro trota sobre el campo de juego, viaja a La Bombonera de Buenos Aires y nos explica qué se siente caminar por el barrio de La Boca previo a un clásico ante River. Involucra aspectos del juego externos, esos que se practican muy lejos de la cancha, pero que son esenciales para vivir el futbol en cualquier faceta. Relata con singular astucia el gol de Maradona ante los ingleses, valorando de la misma forma las gambetas del argentino como la capacidad del narrador uruguayo Víctor Hugo Morales para hablar cuando todo el mundo se había quedado sin palabras… Barrilete cósmico.

Villoro se sumerge en la historia del futbol, habla con ese toque de cultura que le da su formación de los mundiales y sus implicaciones. Algunas de las historias, son textos publicados en La Jornada, cuando dirigía el suplemento cultural y combatía contra los prejuicios de quien no ve en el juego mucho más que un balón. Algunos otros, fueron publicados a manera de columna en el diario El País.

EDUARDO SACHERI

El futbol se vive de una manera muy particular en Argentina. Eduardo Sacheri, tal vez uno de los escritores más talentosos de su generación, lo sabe bien. Licenciado en Historia, Sacheri ha sabido ubicar los detalles que hacen del futbol un deporte excepcional. A través de cuentos, breves por definición, busca relacionar el futbol con los grandes temas de la vida: la familia, los amigos, la relación con el padre, la educación, el orgullo, la reciprocidad, el agradecimiento y la lealtad. El escritor argentino cuenta con varios libros de relatos, libros importantes como La vida que pensamos, en el cual se compilan los mejores cuentos del autor. Sacheri, además, tiene en su haber una novela llamada La pregunta de sus ojos, narración que si bien no se centra en el futbol, sí termina por ser éste una respuesta infalible para la resolución de una apasiónate trama.

CANCHA COMPARTIDA

Así las cosas, la literatura y el futbol conviven en una cancha compartida en la que las emociones se desbordan. Los goles, que se escriben en el tiempo, quedan como si la memoria fuera un extenso libro con páginas blancas por llenar. O quizá habría que decir, con páginas verdes por llenar.