Gerardo Adame, dueño de la Oreja de Oro

Mexico, 2016-04-27 00:25:00 | Redacción ESTO

POR MIGUEL ÁNGEL GARCÍA

ENVIADO ESPECIAL

FOTOS: CORTESÍA DE EMILIO MÉNDEZ

AGUASCALIENTES, Ags.- Había una gran expectación por ver la corrida del matador Enrique Fraga, de encastre Parladé. Y no desentonó de acuerdo con la algarabía que todos habían formado en cuanto a la presencia de los siete toros que saltaron al ruedo. La tarde estuvo sobrada de lámina, ya que los toros sí que causaron admiración y la mayoría fueron aplaudidos de salida por la impresión que causaron al público. Sobre todo el primero, un negro bien armado de pitones y alto, impactante. Y un castaño también imponente, el resto no desentonó, toros bien comidos, serios y acusando su edad, ya que jamás permitieron errores, por lo que hubo momentos de verdadero peligro en que los toreros sufrieron en verdad. Y no se digan los subalternos, que hoy en su mayoría se la pasaron “rejoneando” por lo complicado que era asomarse al balcón.

Pero (sí, hay un pero), así como fueron de presentación, no tuvieron la bravura esperada, ha sido un conjunto de descaste puro. Algunos evidenciaron lo corpulentos y caminaron muy poquito, aunado a que por su edad les brotó el sentido y vaya en el predicamento que pusieron a todos los actuantes en el ruedo.

No ha sido la tarde soñada para el ganadero, pero hay que resaltar que los astados se toparon con muletas muy verdes, excepto Víctor Mora y Gerardo Adame, el resto de sus compañeros poco pudieron hacer. Derrocharon valor, eso sí, entrega y muchas ganas de triunfar, pero su falta de bagaje se notó mucho y ante estos “señores” toros los argumentos de la mayoría de coletudos quedaron muy pequeños.

Dirán que el encierro no funcionó, pero ante toreros experimentados algunos de los de Fraga se hubieran ido al destazadero sin orejas. Les quedó grande el encierro a los jóvenes espadas, pero tampoco son culpables, sino que es el resultado de las empresas que los han marginado. Denles más toros y verán cómo ahí hay siete matadores con amplias posibilidades, porque si algo quedó claro es que todos ellos tienen hambre de triunfo. Pero esta tarde fue tanto el manjar que ni bocado pudieron echar.

LO MEJOR

Gerardo Adame está en lo suyo. Se le nota el compromiso y decisión. Aplausos para el toro de salida, Rubens de nombre y que tuvo peligro por el lado izquierdo, lo cual supo Adame cuando su socio le echó mano. Brindó Gerardo a Alejandro Talavante, quien se encontraba en barrera. No se animó el toro a embestir, deslucido y descastado, pero el torero no se quedó quieto y extrajo pases de mucha valía, de un mérito enorme. No alcanzó para que lograra una gran faena, pero su entrega fue lo más valioso. Y se entregó con la espada, que fue suficiente. Oreja de peso, bien ganada tras la fuerte petición del cónclave. Al final le fue entregada la Oreja de Oro que puso en disputa la Asociación de Matadores; con este trofeo Gerardo se vuelve el amo y señor del galardón, ya que en la pasada Temporada Grande de la Plaza México también fue acreedor de dicho trofeo.

LÁSTIMA DE LA ESPADA

Abrió plaza Víctor Mora, quien sorteó a Duende, el más grande del encierro y que acusó los kilos, lo cual impidió que se desplazará más. También mostró sentido por su edad, aunque por su poco empuje no representó mayor problema. Pero tampoco ofreció opciones para el torero. Extrajo muletazos de respeto el hidrocálido, quedándose quieto como poste y con voluntad desbordada. Y dejó una estupenda estocada, lástima que el astado se amorcilló y lo terminó de un descabello, tras un aviso. Fuerte saludo. Al tercio.

FALTOS DE TOREAR

Juan Luis Silis no estuvo en su nivel, la falta de torear es evidente y no anduvo tan confiado por la falta de sitio. Perderle la cara a los toros tanto tiempo se evidencia, de aquel Silis todo arrojó y valor, esta vez sólo vimos intentos de querer torear. Y aunque aburramos con lo mismo, no nos cansaremos de decir que las empresas deben dar continuidad a toreros como él. Fedallin se llamó su enemigo, que no ayudó al torero. Estocada que bastó.

Antonio Romero enfrentó a Pasha, con quien lanceó muy inspirado por verónicas, le puso voluntad a su labor el coleta. El toro tuvo más movilidad que sus hermanos, aunque embestía con la cabeza descompuesta. Pegó pases por ambos lados Romero, pero no tuvo contenido su propuesta. Mal matando, palmas al toro, silencio al torero.

Luis Conrado no desentonó del resto de sus compañeros. Enfrentó a Maletilla, que fue aplaudido de salida por su imponente presentación. Conrado siempre estuvo en la línea de fuego, pero es muy notorio que no ha toreado y todo se le puso cuesta arriba debido a que no tuvo lo que el toro exigía. Al final, con pases de hinojos, la gente se encendió, aplaudiéndole el deseo de triunfar. Y gracias a ello tuvo petición de oreja que el juez no concedió, quedándose con una fuerte salida al tercio.

Aramís, que también fue ovacionado al saltar al ruedo, tocó a Alejandro López, toro que se quedó parado casi por completo. No consiguió nada el espada, mal matando.

Y cerró plaza Campero, para Brandon Campos, quien estuvo desmedido de valor y muy empeñoso. Pinchazo, estocada y ovación.