Morelia y León empatan 1-1 y dejan todo para la vuelta

Mexico, 2016-05-11 23:06:49 | Redacción ESTO

POR TONATIUH G. TRUJILLO

FOTOS: OSCAR RAMÍREZ

ENVIADOS ESPECIALES

MORELIA.- La moneda aún está en el aire.

Este miércoles, Monarcas logró recatar con agallas más que con buen futbol el empate 1-1 ante León, que llegó a la capital michoacana con la intención de no perder y meter un gol que le complicaría la vida a Morelia.

La anotación por parte de los esmeraldas fue por conducto de Luis Montes, quien suplió al lesionado Maxi Moralez, demostrando así su gran capacidad para retomar la titularidad.

La igualada por parte del conjunto michoacano fue obra del capitán Cristian Pellerano.

Con este marcador León lleva ventaja debido al gol de visitante, por lo que para avanzar los pupilos de Enrique Meza deberán ganar por cualquier marcador para acceder a las semifinales, mientras los esmeraldas avanzarían con un triunfo o empatando sin goles o hasta con el 1-1 en la vuelta.

Con esto nos espera un encuentro espectacular y lleno de jugadas de peligro.

¡DE MILAGRO!

Portero sin suerte no es portero…

Anoche, Felipe Rodríguez no se cansó de besar su portería en forma de gratitud, pues gracias a ellos logró calmar la furia de León, que desde el silbatazo inicial de Fernando Hernández, buscó el gol de visitante para regresar a casa con ventaja y aprovechar esa necesidad que le generaría a Monarcas, pero los palos no se lo permitieron.

Con la gran habilidad y velocidad que lo distingue, Elías Hernández aprovechó la banda derecha para generar jugadas de peligro sobre la meta de los purépechas. La más clara del encuentro salió de su pierna izquierda. El “Patrullero 777” amagó con ir hacia su carril derecho, pero recortó hacia adentro y sacó un potente disparo cruzado que se impactó violentamente en la base del poste, para posteriormente flotar agónicamente sobre la línea de meta para impactarse en el poste izquierdo ahogando el grito de gol en las cientos de gargantas esmeraldas y generando alivio en el pueblo michoacano.

Con el bombazo esmeralda, los “Ates” despertaron y nivelaron el encuentro en la mitad de la cancha y con el paso de los minutos dominaron a los Panzas Verdes, quienes estoicamente luchaban a muerta cada pelota evitando la profundidad de los pupilos de Meza, quienes por más que buscaron la habilidad de Cuero, el colombiano estaba cubierto por dos zagueros. En uno de tantos desbordes Jefferson sacó un centro al corazón del área, el cual no pudo ser rematado por Velázquez, el rebote le quedó a modo a Zárate, quien estrelló su disparo en la humanidad de William Yarbrough, quien se convirtió en el héroe para los del bajío.

El silbatazo del nazareno sonó y con ellos se fue un primer lapso, el cual estuvo lleno de espectáculo.

IDA Y VUELTA

En el entretiempo, el “Flaco” notó que Magallón era superado por cuero, motivo por el cual ingresó a Navarro y cerrarle la puerta al volante michoacano, movimiento que le surtió efecto por algunos momentos.

Al regreso de descanso, los pupilos de Tena salieron como fieras y tuvieron su recompensa. A cuatro minutos de la reanudación, el “Chapito” abrió el marcador. En una gran jugada entre Burbano y Vázquez, Montes encontró una pelota abandonada en el área para fusilar a Rodríguez y así callar el Morelos.

El gol, le pegó en el orgullo a los purépechas, quienes inmediatamente contestaron. El ingreso de Rey y Loboa le dio más presencia en el área a los morelianos, quienes aprovecharon eso para llegar de atrás por sorpresa. Eisner intentó fusilar a Yarbrough, quien soltó la pelota y la dejó a merced de Pellerano, quien llegó barriéndose para igualar el cotejo y de esa forma hacer vibrar el Morelos.

La anotación de capitán regeneró la confianza de los locales, quienes buscaron ampliar la ventaja pero Burdisso, y Novaretti se encargaron de detener los embates del “Canguro”.

La presión moreliana no disminuyó, los embates continuaron, pero la mira del “Chato” Rodríguez no estuvo fina por lo que sus disparos culminaron en las butacas.

Las emociones del reñido cotejo culminaron con el silbatazo final del colegiado y así desatar los abucheos del público, pues añoraban ver a su equipo con ventaja para acceder a las semifinales.