Manuel Raga, "volador mexicano"

Mexico, 2016-06-13 09:11:39 | Redacción ESTO

POR HÉCTOR REYES

LA inducción al Salón de la Fama del Basquetbol Mundial en Ginebra, Suiza, el 27 de agosto no tomó de sorpresa a Manuel Raga, quien sonrió al recordarle su mote del “Volador mexicano”, más bien pasó mucho tiempo para ser distinguido por la Federación Internacional por sus logros en Europa y sus tres participaciones olímpicas.
“Es algo que desde hace mucho tiempo estaba en esa línea, nunca le di seguimiento, ni le pedí a nadie que ‘oye dame un empujón, por aquí o por allá’, la Federación estuvo un poco indiferente a todas estas cosas, pasó y hace poquito me llamaron”, mencionó Manuel Raga, quien radica en Ciudad Victoria, Tamaulipas.
Salió una lista de FIBA Mundo en 1990 que me incluyó entre los 25 jugadores, venía otra nómina de la NBA con: Will Chamberlain, Michael Jordan y Oscar Robertson, entre otros, pero varias personas de Estados Unidos fueron miembros del Salón de la Fama de aquel país, le dijeron entonces que tuvo todo para estar.
“Sorpresa no, porque soy de los 50 mejores, de los 50 años de FIBA en Europa y ese es un Salón muy selecto, porque están Sabonis, Tony Kukoc, Ginobili, todos los que pasaron por esa liga; Spencer Haywood, Robert Moll, mi compañero de equipo, en siete años tuvo 30 puntos, 32 puntos por partido, fue una especie de Oscar Schmidt, fueron jugadores excepcionales”, rememoró Raga, quien dio a conocer la verdadera historia de por qué no aceptó jugar en la NBA.
“Hay dos cosas fundamentales. La primera fue un aspecto familiar, tuve un hijo con muchos problemas en su nacimiento, le habían dado un año de vida, no fue fácil a mí como jugador aguantar ese golpe y cuando llegué a Suiza por accidente o por error, me habría ido a Francia o España, por una cosa que hicieron allá en Varese, tuve contrato por un año y me dieron de baja porque perdimos la Copa de Europa”.
“Al llegar a Suiza me llevaron a ver un centro de rehabilitación para esta clase de niños y me di cuenta que estaba en otro mundo, en Estados Unidos seguramente me pudo costar miles de dólares el programa de mi hijo para tenerlo en esas escuelas, allá me costaba 40 dólares mensuales con todos los servicios, una calidad del personal de estas escuelitas que dio miedo y ese fue motivo por el cual dije, me quedo acá en Suiza”.
Las actuaciones del seleccionado olímpico de México lo llevaron al equipo italiano “Pallacanestro Varese”, donde lo conocieron como “Flying Mexican”, donde jugó seis temporadas de 1968 a 1974 y ganó tres Copa de Italia, tres de Europa y dos Intercontinentales.
No se trató de ganar menos en Estados Unidos que en Europa, a pesar de ser el primer no estadounidense en ser incluido en el draft de la NBA, seleccionado por los Halcones de Atlanta, en la décima ronda.
“Recibí invitaciones no solo de Atlanta, sino mis ex compañeros de equipo que jugaron después en la NBA, me dijeron Manuel, vente, el entrenador te quiere, vas a ser titular, les contesté no, por el problema en el que me encontré y fui feliz allá”.
Llegó a Europa por un año y se quedó 23, su vida dio muchos giros, pero regresó a Ciudad Victoria donde en la actualidad atiende un gimnasio que lleva su nombre. Es pensionado como maestro de educación física, apoya a entrenadores de baloncesto que se le acerca y juega ajedrez, su actual pasión deportiva.