Argentina, de la indiferencia a la reverencia

Mexico, 2016-06-29 20:45:39 | AFP

BUENOS AIRES, Argentina (AFP).- El portazo de Lionel Messi a la selección albiceleste dejó perplejos a los argentinos, que cambiaron la cruda crítica al jugador por el amor incondicional, en una súbita reacción digna de diván en este país tan fanático del futbol como del psicoanálisis.

Filósofos, neurológos y psicólogos desfilaron por los platós de televisión, escribieron columnas o fueron consultados para explicar la renuncia del mejor jugador del mundo a su selección. También indagan sobre la forma de digerir las derrotas como sociedad. “¿Qué pasa por la cabeza de Messi?”, “¿Somos exitistas los argentinos?”, se preguntan desde el lunes empleando un término bastante común en los debates de calle cuando buscan diagnosticar ‘el afán desmedido de éxito’.

“Ya está, se terminó para mí la selección argentina”, dijo un Messi abrumado tras caer el domingo derrotado 4-2 en la tanda de penales con Chile en East Rutherford, frente a Nueva York.

Nadie más recordó que Chile ganó su segunda Copa América ni que la Asociación de Futbol Argentino (AFA) está en una crisis sin precedente con intervención de la FIFA incluida. Messi “por favor no renuncies, no les hagas creer que en este país solo importa ganar y ser primero”, escribió la maestra Yohana Fucks, en una carta al crack que llegó a manos del animador Marcelo Tinelli.

El animador la leyó en el programa más visto de la TV local y subió tanto el rating como el drama en el caso Messi. La maestra Fucks rogó al ídolo del FC Barcelona que no le dé “el gusto a los mediocres, a esos que frustrados por sus miles de metas no alcanzadas vuelcan sus rencores en un jugador de fútbol”.

El mensaje #NoTeVayasLio, que estalló como catarsis colectiva en las redes sociales la madrugada del lunes, pasó este martes a los carteles electrónicos de información de tránsito en Buenos Aires. Si había cortes de calle o un accidente, lo realmente crucial era avisar: “No te Vayas Lio”.

Las redes fueron por más. #MessiConUnaFrasedeRockTeDigo, daba pie a ‘estrofas’ inspiradas en el dolor popular por un ídolo criticado por una parte de un país que quiere ganar.

Pasaron 30 años desde que Argentina ganó su última Copa del Mundo, la de México-86 con la astucia de Diego Maradona, y 23 años desde que alzaron la última Copa América. “Los argentinos necesitan ídolos”, explicó a la AFP Andrés Rascovsky, expresidente de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).

Esta sed de héroes tiene su razón “en la humillación y la denigración de la gran masa argentina por parte de los movimientos políticos, lo genera la necesidad de rescatarse a través de ídolos deportivos como (Diego) Maradona y Messi”, sostuvo.

Ello explicaría la reacción desesperada de los argentinos ante el ‘Leo Mexit’. Según el psicoanalista, este amor repentino por Messi no es comparable al amor incondicional hacia Diego Maradona, “más identificado con la transgresión y la omnipotencia”.

“Incluso la ‘mano de Dios’ es un gol transgresor, un gol falso hecho con la mano que la idolatría elevó a la categoría de divino”, dijo sobre el gol de Diego frente a Inglaterra en los cuartos de final del Mundial México-86, donde Argentina se consagró campeón.

 

En ese sentido Messi no encaja en los moldes de ídolos argentinos, más terrenal, con flaquezas y bajones anímicos capaces de hacerlo incluso dar la espalda a la selección argentina. “La falta de valores más dignos hace que gran parte de la sociedad argentina se identifique con la omnipotencia transgresiva y perversa de Maradona, en cambio Messi parece una personalidad con los rasgos más modestos del hombre normal”, dice Rascovsky.

En la urgencia de perder al ‘mejor del mundo’ los argentinos ya no le reprochan ser ‘pecho frío’, insulto en la jerga futbolera para quienes juegan con poca garra.

Messi se mantiene en silencio. Llegó con la selección el lunes de noche, un centenar de hinchas expresaron su amor en pancartas y de allí habría partido a Rosario, ciudad al norte de Buenos Aires donde nació hace 29 años, y a la que viene siempre a bañarse de familia y amigos de infancia que juran que “nunca cambió”.

Su anunciada renuncia se convirtió en tema de Estado, con la intervención del presidente Mauricio Macri, que llamó al capitán en cuanto pisó suelo argentino y pidió “cuidar” al jugador.

Como expresidente del popular club Boca Juniors, Macri sabe de las pasiones argentinas. Una marcha atrás de Messi podría incluso sumarle rédito en tiempos de fuerte ajuste de la economía. “Es una suerte, una alegría de la vida, un regalo de Dios tener al mejor jugador de fútbol del mundo en un país tan futbolero como el nuestro”, dijo Macri.