¡Rebaño Libertador! Chivas se lleva la SuperCopa MX

Mexico, 2016-07-10 19:43:19 | Luis García Olivo / Enviado

CARSON.-Primer duelo oficial del Rebaño, primer objetivo logrado.

De la mano del histórico Omar Bravo en flagrancia de Orbelín Pineda,  Matías Almeyda regresará al cono Sur de la mano de las Chivas y aunque resta disputar la repesca, el medio boleto a la Libertadores lo tienen en las manos.

Un contundente 2-0 sobre los Tiburones mandó a la borda un aparente juego de pretemporada, la intensidad con la que se jugó  fue desmedida porque medio boleto estaba en disputa. Chivas no le podía fallar a su gente, menos Almeyda y los ambiciosos proyectos entre Chivas TV, el debut oficial de sus refuerzos y el estreno de su nueva armadura, al Rebaño todo le salió en el primer duelo oficial, para su recompensa las latitudes sudamericanas como en el lejano 2012.

Chivas ganó, los colores rojiblancos están en los cuernos de la luna y esto apenas es el comienzo, El Rebaño promete y mucho en pleno semestre del centenario americanista. La fiesta se la echarán a perder.

EL JUEGO

De tanto ir, buscar y pelear, a la larga el primer tiempo terminó por sonreírle al Rebaño. Almeyda no se anduvo con merodeos, pidió y exigió a los suyos a abrir la cancha y el marcador desde los primeros minutos ante unos Tiburones a los que les costó meterse al choque.

Ampliamente Chivas fue el amo y señor de la pelota y cancha, la supremacía fue total, y aunque el partido cayó en un letargo pasada la media hora, solamente sirvió como catapulta para que se fueran  con la ventaja  al entretiempo.

Gran parte del futbol pasaba por las piernas de Orbelín Pineda a mitad del campo, Carlos Peña en la parte del ataque y Carlos Cisneros por la banda izquierda, provocando que el Rebaño estuviera desbocado antes de la citada media hora.

Almeyda entendía que era la oportunidad de oro para regresar al cono sur, a sus latitudes, por ende arrancó con los jugadores que más le han entendido a su filosofía de juego, por lo que dejó en la banca a los refuerzos, “Gallito”, Calderón y Bueno, apostó por los que tiene bien conocidos.

Así que Isaac Brizuela y Ángel Zaldívar comenzaron los indicios con una buena triangulación. “Gullit” prosiguió con una abanicada desde tiro de esquina y Zaldívar volaba. Enseguida “Chapo” Sánchez retrató la cara de Adrián Luna y la pelota se pelaba fuertemente, sin concesiones, como si el avión a la Libertadores estuviera cerca de despegar.

A ellos le siguió Zaldívar, el Ángel del Rebaño no alcanzó a cerrar un buen centro de Isaac Brizuela, pero Orbelín ejemplificó perfectamente  el dominio tapatío a nada del entretiempo, pues  marcó el gol de la diferencia. Aún con la verbena del festejo, Veracruz quiso despertar del dardo y con disparo del “Keko” buscó igualar, pero Rodolfo Cota se lució como los grandes. Hielo al medio tiempo.

Una vez de regreso a la cancha, Peña reflejó el trastorno del 7-0 con el Tricolor, pues frente al portero escualo, Pedro Gallese, mandó du disparo a las manos, ni avanzó más o anguló el intento. Espantoso.

Para no desentonar Julio César Furch imitó al “Gullit” en un balón que se quedó Rodolfo Cota. El partido entró en ida y vuelta, Edwin Hernández probó con zurda y Orbelín con otro servicio. Chivas estaba nuevamente encima. A la par, el grito por “Chofis” López era coreado y Almeyda le daba gusto a la gente con el ingreso, pese a sacar a Brizuela.

Así también el juego duro quedaba de manifiesto, nuevamente había encontronazos y los Tiburones afilaban las mandíbulas. Un aparente penalti no era marcado a favor de Chivas y el “Pelado” era absorbido por la furia.

A falta de quince minutos, la intensidad fue total. Veracruz despertó de los laureles.  “Keko”, Furch y Meneses se complementaron, pero ni así pudieron batir a Cota. Los Rojiblancos no se quedaron atrás y Peña exprimía los últimos esfuerzos con disparos fuera del área y al “Chofis” le costaba trabajo entrar a la inercia del partido. Marini reclamaba con todo al árbitro central, “Gullit” acariciaba las redes el último intento y el histórico Omar Bravo era parte de la nómina que ganaba la SuperCopa, el medio boleto a la Copa Libertadores.

Cinco minutos añadidos le dieron vida a los Tiburones, pero el tope de la Chiva ya estaba dado y aumentaría en la persona de Omar Bravo, quien hizo de las suyas en un servicio y solamente vacunó a Gallese, únicamente ingresó para matar al Tiburón y meter de una vez por todas a las Chivas a latitudes libertadora. El Rebaño se salió con la suya, calificó y solamente faltará redondearlo con su ingreso a la fase de grupos, una nueva palomita para Almeyda en donde el romance crece y crece, los objetivos se van cumpliendo.