Aficionados de la CDMX reciben a las Chivas con alegría

Mexico, 2016-07-16 20:23:10 | Redacción ESTO

POR CARLOS RAÚL MARTÍNEZ

FOTOS: MARTÍN MONTIEL

El “Comandante” Jair Pereira tomó una bandera como en son de guerra, y parecía que conducía a su regimiento de las Chivas en la Terminal 2 del Aeropuerto de la CDMX, a la llegada del Rebaño Sagrado, mientras Matías Almeyda, como buen director de orquesta, se dejó querer y saludó a cuanto seguidor le estiró la mano. Llegada de Chivas sin Omar Bravo, pero igual de emotiva que siempre.

“¡Dale, dale, Chivas!” Cánticos, porras, vítores y empujones en la arribo de las Chivas al aeropuerto capitalino, previo a su juego ante los Pumas, en el Olímpico Universitario.

Desde tres horas antes de que sus ídolos salieran por las puertas de los andenes del puerto aéreo, los seguidores rojiblancos empezaron a hacer acto de presencia en el lugar. Familias enteras, tambores, trompetas, banderas extendidas a lo largo del pasillo con leyendas para animar a sus jugadores empezaron a poblar el recinto, y los viajeros vieron cómo poco a poco se empezó a pintar de rojo y blanco y las porras empezaron a inundar los rincones.

La hora se acercaba y el Chivabús aguadaba a las afueras del aeropuerto, y ante cualquier rumor de que ya estaban por salir, el grito de guerra de los del Rebaño retumbaba en los locales colindantes: ¡Chivas, Chivas, Chivas…!, mientras que brincaban al son del tambor y hasta los niños pequeños cantaban y sus mamás los alentaban.

Cuando por fin salieron, los que portaban los tambores y la trompeta alentaban con más fuerza y los que cantaban estiraban la mano lanzado a los suyos y la terminal aérea terminó como una sucursal del estadio Chivas al ver desfilar a sus jugadores, quienes apenas levantaban la mirada, al ser custodiados hasta el autobús, y Jair Pereira tomó entonces una bandera y la empezó a agitar, el “Comandante” parecía guiar a su regimiento rojiblanco, mientras Matías Almeyda, ya invadido por el ambiente del chiverío, saludó a cuanto se lo pidió.

Así, el Guadalajara llegó a la capital para encarar a Pumas, con la plena conciencia de que hoy, en CU, tendrá un apoyo incondicional, si en el aeropuerto se lo demostraron los suyos, en el Olímpico Universitario será mayor.