A Rosel "no le cae el veinte"... Siempre lo soñó

Mexico, 2016-07-22 10:00:08 | Manuel Gómez

Foto: Oscar Ramírez

Los sueños se hacen realidad y si hay duda, quién mejor que Carlos Rosel, delantero del América, para contar su experiencia luego del golazo que antenoche le hizo a Venados en partido correspondiente al torneo de Copa MX.

Apenas ayer por la mañana cayó en la realidad de que había marcado un señor gol.

“No creía que mi gol sería muy trascendental. La verdad, nunca me imaginé que trascendería mucho, y la verdad, apenas hoy me ha caído el veinte y eso me hace sentir muy feliz. He escuchado mucho sobre mi gol, ya vi la repetición, y la verdad es un golazo, no es un chiripazo porque tengo ese don de saber golpear la pelota”, platicó en exclusiva con el Diario de los Deportistas.

Agregó: “El profe Ambriz ya me había comentado que me acercara al área del rival e intentara esa clase de disparos de media distancia, porque tengo potencia para pegarle a la pelota y esta vez no lo dudé, me tuve confianza, vi la portería y pegué con mucha fuerza al balón, con mucho corazón, y créeme que sentí bonito anotar”.

Rosel nació y se crió en un ambiente de sencillez. Su estandarte es la humildad, pero con mucho profesionalismo. Fue Gustavo Matosas quien le dio la oportunidad de hacer su debut en Primera División. “Estoy consciente que aquí, en el América, no es fácil ser titular, hay una lucha deportiva muy sana, y hay que estar al ciento por ciento para cuando el profe Ambriz requiera de uno”, dijo emocionado.

Desde los seis años empezó su sueño de ser futbolista. Sus pininos los inició en su natal Mérida, cuando jugaba con la palomilla, cascareando en la escuela y en la calle. “Mi equipo es el América, desde temprana edad me simpatiza, y desde entonces me fijé ese objetivo de ser futbolista y algún día llegar a esta institución, por eso ahora que estoy aquí trabajo fuerte para cuando requiera de mí, como sucedió en esta ocasión. Quiero ganarme la confianza del cuerpo técnico, de mis compañeros y directiva. Quiero trascender en esta institución, y qué mejor siendo el América”.

Carlos está consciente que su trayectoria apenas inicia. Tiene tres años en Coapa. Arrancó en el equipo de la Segunda División, luego pasó a la Sub-20, y de ahí brincó al primer equipo aquel 14 de febrero, contra Jaguares bajo las órdenes de Gustavo Matosas.

“Un gol o golazo, como le ha llamado la prensa y todo mundo, no me hace el mejor. Mi carrera apenas inicia, me falta mucho por trabajar, pero este gol me hace sentir muy contento para buscar más, y los intentaré, como me dijo el Profe Ambriz, con quien inclusive hoy (ayer) estuve practicando disparos de media distancia, y vaya que no pierde esa técnica de golpeo al balón y la fuerza que tiene en la pierna derecha”, cerró aún emocionado.

A “no le cae el veinte”… Siempre lo soñó

Carlos Rosel soñó anotar en ese partido, en el Carlos Iturralde, en su tierra, con los paisanos yucatecos y con la casaca del América.

“La noche previa a este juego estuvo llena de fantasía, fue maravillosa porque, parece mentira, pero me soñé anotando, tal cual como lo hice, quizá por eso no me caía el veinte del gol que hice”, explicó emocionado.

El americanista sostuvo que cuando se enteró de que jugaría “con mayor razón me ilusioné con anotar, aunque también estaba consciente que no sería envidioso si otro compañero estaba en mejor posición que yo, pero todo se me dio, como el jugar en el estadio Carlos Iturralde, ante Venados, con el que nunca tuve la oportunidad de jugar, y ahora lo hice en contra, teniendo a mis paisanos enfrente.

“La verdad fue una noche de ensueño, fantástica, y como decimos…. Mare mía, qué golazo”, y rió.

Carlos Rosel está casado con María Fernanda, con quien planifica una familia. “Estoy recién casado, pero hay planes para tener familia. Mientras, disfrutamos, como ha sucedido en este partido, con ese hermoso gol, que no me dejó dormir por la felicidad que he sentido. Ojalá que de aquí para el real haya muchos más, y siga en plan ascendente en esta mi trayectoria futbolística”.

Finalmente, el juvenil americanista le echó un ojo al ejemplar de ESTO, donde aparece en la portada, la que observó detenidamente y emocionado dijo: “Muchas gracias, ojalá que haya más portadas, no sólo mías, sino del América”, expresa con carcajadas.