Las lluvias le meten gol a la Liga MX

Mexico, 2016-07-24 19:18:33 | Redacción ESTO

A.G. GONZÁLEZ

Cuando la lluvia o cualquier otra inclemencia del tiempo se imponen, ni la pasión alrededor del futbol o la premura de terminar un partido son suficientes para que el juego siga. Antes que nada está la seguridad de los que están en la cancha y de los que disfrutan desde la tribuna, luego, si así se quiere ver, la imposibilidad de jugar en un campo encharcado en el que la pelota simplemente no rueda. Ya no habría espectáculo.

Por eso es que los árbitros tienen indicaciones precisas en este tipo de circunstancias. Y si no las tuvieran al menos habría que esperar el sentido común en este tipo de asuntos. Se trata de cuidar el espectáculo y la integridad de todos en el estadio, como ocurrió el sábado, por la jornada dos del Apertura 2016, en el partido entre León y Necaxa, que se detuvo poco más de 30 minutos debido a una fuerte lluvia en esta zona del Bajío.

A pesar de la reanudación, se rompió toda posibilidad de tener un mejor partido y el empate sin goles fue el resultado de las dificultades que se vivieron tras esta situación, que se ha presentado en varias ocasiones en el futbol mexicano, la última, incluso, hace una semana en la fecha uno del Ascenso MX, cuando el partido entre Potros UAEM y U de G fue detenido por tormenta eléctrica para evitar un accidente mayor.

LOS APERTURA EN TEMPORADA DE LLUVIA

Las fechas que comprenden los torneos Apertura los ponen en lo más fuerte de la temporada de lluvias en México, y cuando más fenómenos meteorológicos se presentan, de ahí que en estos torneos se haya presentado el mayor número de suspensiones y reprogramaciones de encuentros en la Liga MX. En un recuento de lo ocurrido en los últimos cinco años, se han presentado ocho de estos casos.

En el 2015, el partido entre Dorados y Veracruz se pospuso unos días por la cantidad de agua que cayó en Culiacán. Atinadamente, el cuerpo arbitral y los capitanes de ambos equipos hablaron para evitar alguna lesión o arbitrariedad.

En la Copa MX también se han presentado estos inconvenientes, como en el partido entre Monterrey y Correcaminos del 2015 que fue aplazado una semana por una fuerte tormenta. En el Ascenso, el juego en Puebla entre Lobos BUAP y Veracruz se detuvo para el siguiente día cuando a 15 minutos del final una tormenta evitaba incluso que se viera de un lado a otro de la cancha. Inclusive el estadio Universitario sufrió daños en parte de su estructura por los fuertes vientos. Esto ocurrió en el Apertura 2012.

En el Apertura 2013 se presentó un par de tormentas que hicieron que el futbol se detuviera. La primera en la jornada ocho de dicho torneo, cuando el Tijuana visitaba a los Jaguares en el Víctor Manuel Reyna. Después de 40 minutos, quizá más, el partido continuó y aunque pasado por agua los locales ganaron 3-1.

Una semana más tarde, pero en Monterrey, el duelo entre los Tigres y el Guadalajara se detuvo casi dos horas después de finalizado el primer tiempo. Una fuerte tormenta eléctrica alertó a las autoridades en el estadio Universitario y comenzaron con el protocolo de seguridad. Al iniciar el segundo tiempo, las Chivas se llevaron la victoria.

HAN CAUSADO LESIONES

Para la jornada ocho del Apertura 2014, una fuerte lluvia azotó él Tecnológico en Monterrey. El árbitro Miguel Ángel Ayala inicio así el partido, lo que fue una mala decisión, ya que con esas condiciones de la cancha, el defensor Hiram Mier de los Rayados salió lesionado. El juego se pasó para un par de semanas después, pero la baja del zaguero se pudo evitar con una decisión más acertada antes de iniciar a jugar el encuentro.

Un año antes y curiosamente con Ayala como silbante, el parido entre Chiapas y Cruz Azul se jugó en condiciones terribles en el campo chiapaneco. En esa ocasión, Gerardo Flores salió con una ruptura del ligamento posterior de la rodilla derecha, lesión que lo dejó fuera de las canchas por meses. De estos ejemplos se desprende que la primera decisión ahora sea evaluar si es seguro realizar el juego o detenerlo hasta nuevo aviso, justo lo que sucedió en el estadio de León el pasado fin de semana.