¡Va que vuela! América goleó a Mineros en la Copa MX

Mexico, 2016-07-26 23:15:44 | Tonatiuh Guerra

POR TONATIUB G. TRUJILLO
FOTOS: ERIK ESTRELLA Y OSWALDO FIGUEROA

El vuelo de las Águilas es imponente…
Con un póker de goles, América consiguió consiguió su cuarto triunfo consecutivo (dos en liga y dos en copa) al vencer a Mineros de Zacatecas del Ascenso MX 4-1 en la segunda jornada de la Copa MX.
Las anotaciones por parte de los Cremas fueron obra de Bruno Valdéz, Renato Ibarra, Rubens Sambueza y Silvio Romero, para de esa forma erigirse como líderes del Grupo 5 con 6 unidades.
Por su parte Mineros se colocó como último de su grupo. El gol de los zacatecanos fue por conducto de Gustavo Ramírez, quien ha sido el segundo que le ha anotado a los cremas, quien hasta este momento ha marcado 12 tantos en ambas competiciones.
Con este triunfo América se declarar listo y enfrentar con todo su armamento a Tigres el próximo sábado.

ESTRENO
Los refuerzos azulcremas se estrenaron.
La pelota rodó en el Coloso de Santa Úrsula y con ello el imponente vuelo de las Águilas, pues desde el primer minuto del encuentro los pupilos de Nacho Ambriz se volcaron sobre la meta de Ramírez, quien tuvo que emplearse a fondo para evitar la caída de su marco, erigiéndose como la figura del encuentro.
Los de Zacatecas aguantaban estoicamente las llegadas azulcremas, usaban su cuerpo como barrera para deter los reclamos, saltaban más que su oponente para despejar la pelota, hasta que como reza el dicho… “Tanto va el cántaro al agua…” Que América rompió el cero.
Bruno Valdéz surcó el cielo para rematar con la testa de forma potente y colocado un estupendo centro de Osvaldo Martínez para festejar su primera anotación en nuestro país y hacer vibrar el Nido.
Tras el tanto americanista, Ricardo Rayas ajustó sus líneas para cerrarle los espacios a Martínez, Sambueza e Ibarra, quienes estaban en mayor contacto con la pelota y generaban peligro sobre su meta, pero los esfuerzos de Cisneros, Maya y Gustavo Ramírez fueron en vano, ya que los Cremas hicieron lo que quisieron, al grado de acomodarle un baile a visitantes.
El segundo tanto no tardó en caer.
Sambueza con gran habilidad dejó a la zaga escarlata en el fondo para enviar un pase filtrado, el cual controlo con maestría Renato Ibarra para fusilar a Rafael Ramírez y así estrenarse como goleador.
Con la ventaja de dos tantos, América bajó su intensidad dándole mayor presencia a los zacatecanos, quienes buscaban acercarse en el marcador a como diera lugar, pero la defensa de “Primera” que presentó Ambriz les cortó todas las esperanzas.
El nazareno observaba su reloj para pitar el final de los primeros 45 minutos, cuando un error de los azulcremas les abrió la posibilidad de soñar.
Tras una serie de rebotes que no pudieron ser despejados por Valdéz, Paul, Pablo o Mares, fue aprovechado por Gustavo Ramírez, quien le metió Roda la agujeta al esférico para silenciar por unos segundos el estadio Azteca, hasta que él silbatazo del colegiado le dio un respiro a los locales.

IMPONENTE
Para el complemento, las Águilas salieron dispuestas a curar la herida que causó su primer gol en contra del semestre, así que le “apedrearon el rancho” al equipo de Rayas, quien no sabía caminaba de un lado a otro en su área técnica para poder detener el poderío imponente de las Águilas. Los grito, manotazos y rabietas que hacía el estratega desde su trinchera no sirvieron de nada, pues el tercero del “Ave” cayó.
En un grosero error de la defensa zacatecanos, Sambu enloqueció el Coloso de Santa Úrsula. Rubens aprovechó un yerro en la salida de Echeverría, quien le regaló la pelota al naturalizado, quien no desaprovechó la oportunidad para hacer que los miles de seguidores hicieran estremecer el Nido al corear su nombre… ¡Olé, óle, óle, Sambu, Sambu!
Con el tercero en la frente los visitantes se desfondaron, situación por la cual los cremas tiraron a discreción, pero los postes detuvieron un poco la masacre, ya que nuevamente Mineros se hizo el harakiri. Otra vez los visitantes perdieron la pelota en la salida, motivo por el cual, Osvaldito cedió el esférico para Silvio Romero, quien amago al portero para entrar solo frente al marco y únicamente empujar el esférico al fondo.
Ya con unos mineros totalmente devastados, los locales tocaron la pelota por todo el campo para así evitar alguna sorpresa. En los minutos finales dos pelotas en el poste evitaron la escandaliza goleada.