El "Potro", a pocas horas de su debut, lidia con la presión

Mexico, 2016-08-02 11:50:01 | Luis García Olivo / Enviado

SALVADOR DE BAHÍA.- Las horas se hacen menos en Brasil, el tiempo vuela rápido y el calendario de agosto acerca la cita del Tricolor en los Juegos Olímpicos, torneo y meta que ansiaba desde hace mucho tiempo Raúl Gutiérrez.

Presionado por conseguir la medalla de oro ha sido el eterno discurso de los medios hacia él. Sin embargo, el entrenador le pone el pecho a las balas, sabe de dicha característica y para ejemplo de superación sitúa al Mundial Sub-17 del 2011, en donde se coronó en casa.

Aunque también hoy la historia es completamente abismal, hoy son los Juegos Olímpicos, refrendar lo conseguido en el 2012 es un duro reto, un desafío más que interesante.

“No es que me guste la presión”, abre el “Potro” en charla con ESTO.

“Toda la vida he estado acostumbrado a otro tipo de presiones, en este caso la mía es direccionada al deporte”.

Aunque lo ve así, “siempre tuviste presión cuando estudiabas, con exámenes, o cuando reprobabas e ibas a extraordinarios, todo mundo aprende a vivir de ese tipo de circunstancias y en este caso el deporte me ha ayudado a sobrellevar este tipo de cosas, sé cómo manejarme”, agrega el entrenador nacional junto a la bandera olímpica, la de los cinco aros que representan cada uno de los continentes.

Hoy las circunstancias de no estar en casa y presionarse con su propia gente lo hacen interesante en Brasil, donde buscarán refrendar un éxito de hace cuatro años, pese a que en la tribuna no cuenten con miles de gargantas mexicanas.

“Son circunstancias que gracias a Dios y bendito futbol te las da, hay que aceptarlas, ilusionarse, pensar que siempre se puede, y hay que trabajar para eso”. (Luis García Olivo)

ESTAR EN UNOS JUEGOS OLÍMPICOS

Motivante

Marcado desde joven por la importancia de los Juegos Olímpicos, el “Potro” Gutiérrez se baña en orgullo, busca que no lo despierten de este grandioso sueño y solamente le queda disfrutar de este magno evento en donde los mejores atletas del mundo se darán cita.

“Estás en la élite de competencia de deportes más esperada desde hace cuatro años, estás junto a Bolt o Phelps. Y en eso debes sentirte orgulloso porque lograste llegar hasta acá y no se da todos los días.

“Lo mismo pasa para turistas, para jugadores, voluntarios y hasta ustedes (la prensa), los reporteros.  Estar, venir y cubrir unos Juegos Olímpicos es impresionante, también es y debe ser un sueño que se trazan desde que empiezas a estudiar una carrera periodística, y por tal es motivante, no se da todos los días.

“Así que pasa lo mismo con jugadores, cuerpo técnico y sin duda que los disfrutaremos al máximo, más allá de nuestros objetivos, queremos gozarlos y qué mejor que con buenos resultados”, dice un ambicioso entrenador nacional.

Ya en Salvador de Bahía, el técnico toma fuerza y solamente va para atrás y toma impulso.   “Es la parte de trascender, sí queremos ir a olímpicos, estar calificados, pero queremos trascender y eso es de forma particular”.

Hace cuatro años Luis Fernando Tena y los suyos se coronaron en Wembley, la catedral universal del futbol, hoy toca turno al Maracaná, escenario donde se jugará la final y que también es un ícono mundial a donde espera llegar con sus dirigidos en el gran desenlace por la medalla de oro.

“Son dos escenarios increíbles, pensar en lo que ocurrió en Wembley y luego el Maracaná va a ser de gran representación, vas a esos dos estadios y evocas al futbol. Es muy bonito, hoy el Maracaná está remodelado, quedó muy bien, grande, muy bonita experiencia”.

En su mente está el oro, pero, ¿plata o bronce  estaría descabellado?

“Esas son circunstancias en selecciones de los objetivos, aspirar del uno al cuarto lugar y ese número pensando en que debes pelear un primer lugar, no conformarte con un cuarto lugar, si logramos intentar a una cuarta plaza estamos pensando en una semifinal y después estar en la final”, finaliza para ESTO. (Luis García Olivo)