“Disfruté, me divertí y me puse en manos de Dios": Germán Sánchez

Mexico, 2016-08-20 20:23:11 | Héctor Reyes

POR HÉCTOR REYES

FOTOS JORGE BARRERA

RIO DE JANEIRO.- Germán Sánchez peleó, en cada ronda vino de atrás para calificarse a final. No estaba seguro de que podría esperar en la lucha por la medalla en plataforma, de los Juegos Olímpicos que hoy serán clausurados. En la prueba de su vida, se alzó con una medalla de plata.

Germán llegó a la final en el noveno sitio y su nombre no resaltaba como el de su compañero Iván García. Pero, cambio de actitud, en la entrevista previa a la final. En unas solitarias declaraciones, se planteó qué el rumbo que había tomado no era el correcto. Venía del fracaso de los clavados sincronizados.

“A lo mejor por querer hacer clavados perfectos es cuando llegan los errores, me he dado cuenta en otras competencias y cuando he estado súper tranquilo se dan los resultados y quiero vivirlo en la final”.

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Sin tomarle importancia a la lesión del hombro, su entrenador Iván Bautista, le dijo que fuera por todo, no tenía nada que perder. Ya habían errado en hacer cambios en los clavados sincronizados al bajar de grado e incluso cambiar un salto que los dejó fuera de toda posibilidad de la medalla en los sincronizados que había ganado hace cuatro años.

Decidió hacer lo que estaba acostumbrado, por lo que trabajó horas, días, meses y años en la fosa de clavados. Recuperó la confianza, lo que solía ser. Era la competencia de su vida y el peligro de que se le desprendiera el hombro, lo dejó en un segundo término.

“Disfruté, me divertí y me puse en manos de Dios para gozar esta tarde”, fueron sus primeras declaraciones con la medalla de plata colgada al cuello. Simplemente hizo lo que necesitaba clavado tras clavado y al final salió con una medalla.

El salto que lo metió entre los mejores lo entrenó todos los días, de noche, era el cuarto de la serie el 109 C, de 3.4 en dificultad, fue de casi 100 puntos y lo colocó primero por primera vez en estos Juegos.

Germán, con dos medallas de plata, el único que lo supera es Joaquín Capilla con cuatro (oro, plata y dos bronces), y cree que puede ir por esa marca del histórico ya fallecido.

“Estoy muy contento, lo admiraba mucho y si él es el máximo medallista, creo que todavía tenemos tiempo para ver si lo alcanzamos”. En la conferencia de prensa Germán y el chino Aisen Chen, se abrazaron.

“Simplemente disfruto saltar y trató en mi competencia de mostrar cuanto me apasiona esto”. A su regreso a México se atenderá la lesión del hombro, porque dijo que le gusta mucho Japón, en relación a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

“Cuando estas predestinado a algo, tienes la bendición no hay nadie quien te la quite”, y comentó que Dios dice que sus hijos jamás serán humillados”, por lo cual le dedicó su presea y a su familia y a su equipo de trabajo, reconocimiento a su entrega y al éxito compartido.

“Confiar en mí, confiar que podía hacerlo y levantarme de los golpes, porque me metí varios golpes para venir aquí y solo la gente que es cercano a mí lo sabe, estoy contento por esta medalla”. Orgulloso, también de levantarse de una derrota gracias a su papá que le ha inculcado luchar, jamás derrotarse y eso se aprende en casa.

El subcampeonato que ganó, se lo dejó al destino, cuando “te toca, te toca”.

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