Hirving Lozano y Érick Gutiérrez, dos tucitos que no se achican

Mexico, 2014-09-19 11:06:34 | Redacción ESTO

POR OMAR PÉREZ DÍAZ
FOTO: ÉRIK ESTRELLA
ENVIADOS ESPECIALES

PACHUCA.- El futbol es cuestión de calidad, no de edad.
Abrazados a esta filosofía, dos jóvenes del Pachuca se han ganado un lugar en el once inicial de Enrique Meza.

Son Hirving Lozano y Érick Gutiérrez.
Ambos crecieron en la cantera tuza.
Tienen 19 años.

Y, por si algo faltaba, no les asusta pisar la cancha del estadio Azteca ni medirse a un club como el América.
De hecho, al “Chucky”, le tocó debutar en el mismo escenario hace siete meses y acabó anotando el gol del triunfo.
“Volver al Azteca me trae bonitos recuerdos, ahí fue mi debut y sería muy bueno hacer algo parecido”, apuntó Lozano, en exclusiva para ESTO.

SE CONSOLIDAN

Hirving y Érick son, al mismo tiempo, un ejemplo del trabajo que se hace en las fuerzas básicas de la Bella Airosa.
Este mismo año se están consolidando.

“Desde ese juego con América a la fecha me siento más seguro, más confiado y en mejor nivel; ese buen trabajo es lo que vamos a tratar de reflejar este sábado”, apunta el heredero del número “8” que portó un emblema blanquiazul, Gabriel Caballero.

Gutiérrez no se queda atrás. “Es una responsabilidad importante ser titular y hay cierta presión, pero con el apoyo de los compañeros y disfrutando de lo que hacemos se puede responder a la altura”.

SIN TITUBEAR

Ganarse el puesto en el mediocampo es una cosa, pero otra muy distinta es mostrar personalidad en el Azteca.

“Es un estadio grandísimo, muy bonito, creo que sí impone un poco pero nos concentramos en hacer bien las cosas; sabemos que tenemos un buen equipo y podemos ganar”, suelta el “Chucky”.

Algo más reservado es Érick.

“América es el líder, eso no lo podemos pasar por alto; nuestro propósito es aplicarnos desde el primer minuto, salir mejor que ellos para aprovechar las oportunidades que se presenten”.

Estos casi adolescentes hablan con el Diario de los Deportistas como juegan: sin titubear.

El sábado deberán trasladar ese carácter al campo, con el superlíder enfrente.