Morante de la Puebla, el arte del toreo

Mexico, 2016-12-09 23:13:31 | Miguel Angel García

POR MIGUEL ÁNGEL GARCÍA

“EN el toreo todo es verdad y todo es mentira”, apuntó el eminente escritor José Bergamín, (Madrid, 1895-Fuenterrabía 1983), en su libro El Arte de Birlibirloque publicado en 1930.

El arte del toreo se ha manifestado a través de los años en toreros dislocados y rotos, pues en cierta manera son locos geniales que rompen con todo estereotipo.

Morante de la Puebla, José Antonio, de pila; sevillano se cepa. Loco como ningún otro, cuerdo como pocos; artista singular que dejó la pelea con el toro tiempo atrás. Indescifrable en su andar, dueño del tiempo y el espacio frente a Uro; no pelea: espera, toma, se entrega, crea e inspira.

Habla poco, por que poco hay que decir cuando el corazón tiene mucho que hablar. Es artista, como pocos, de los ruedos. Para ver una faena de Morante hay que estar siempre donde torea; no hace faenas en serie, sino una o dos, quizá hasta tres (ya me fui muy alto) en una temporada. Cuando la borda el toreo se sublima, el arte surge como lava de volcán en erupción que cubre todo escepticismo. Ahí el hombre frente a la bestia, tormento y angustia, pasión y sentimiento. Cosas que a veces pasa inadvertida para el ojo insensible que no ve aunque esté viendo.

 

ESTÁS VIENDO Y NO VES

“El entendimiento del toreo es, naturalmente, consecuencia de una limpia y fina sensibilidad: porque el toreo es lo que hay que ver, cosa de ver, y de entender, por consiguiente: cosa, objeto de la percepción y el razonamiento. Sin sensibilidad o percepción sensible no hay entendimiento de ningún arte o juego; pero lo percibido, o, como dirían los místicos, lo censado, si es condición de lo concebido, no determina su valoración: el criterio que acepte o rechace el toreo será una cuestión de sensibilidad, como suele decirse, cuando lo sea de inteligencia, de entendimiento racional, y el entendimiento de una cosa es ajeno o independiente de nuestra voluntaria adhesión o repugnancia a ella; el entendimiento no acepta ni rechaza nada, sino sencillamente, lo evidencia, lo verifica”. (Pág. 35, El Arte de Birlibirloque -José Bergamín-)

 

MENSAJE DE MORANTE

El maestro Morante pisó la Plaza México dos días antes de comparecer en el máximo escenario de América. Mañana parte plaza y el toreo puede cambiar. Así de grande es el toreo de Morante. No es exageración.

“Siempre venir a México es una ilusión renovada, es intentar dar todo lo que uno lleva dentro, por que uno siente la necesidad de enseñar, creo que Dios, la vida, la suerte, como le queramos llamar, me concedió. Y me siento responsable de hacerlo ver al mundo y México sin duda es una de las capitales del mundo taurino”, dijo José Antonio con su singular forma de expresarse, pausado, sin prisa. Como dejando fluir por sí solas las palabras sin pensarlas. Salidas del alma, con una calma que calma todo tormenta.

“No soy de mensajes. No soy de venderme. Soy de hechos, de consolidación. Pero sí que es verdad que hace falta que la plaza de toros tenga un buen ambiente; lo que sí pediría es que vinieran a la plaza de toros con alegría”, invitó el maestro.

Y añade: “Por que el toreo es alegría, aunque está también la tragedia; pero la tragedia pertenece a un accidente y el accidente no se puede anteponer a la alegría, al arte, a la inteligencia del ser humano ante el animal”, remató cual media verónica luego de mecer los brazos como quien mece al recién nacido.

 

CARTEL

Morante actuará mañana en la Plaza México con José María Manzanares, en lo que será la confirmación del diestro tlaxcalteca Gerardo Rivera, ante ganado de Teofilo Gómez. Una tarde que verdaderamente se puede catalogar como histórica en el coso de Insurgentes.