María del Rosario Espinoza; mujer de mil batallas

Mexico, 2017-01-26 20:24:05 | Guillermo Martínez

Foto: Ramón Romero

Tres veces ganadora del Premio Nacional del Deporte. Por ello fue reconocida María del Rosario Espinoza como la mejor deportista en la historia del taekwondo y de México.

Las historias hablan. Anécdotas y miles de batallas se ven reflejados en su cuerpo, en su mirada, en su lealtad a la nación.

Así es la Soldado que siempre ha tenido un compromiso con su país, y ahora en el Muro Olímpico su nombre quedó grabado para la posteridad.

“Estoy orgullosa de estar viviendo este sueño, ver mi nombre en el Muro Olímpico es un sueño. Es algo que va a durar para toda la vida y espero motivar a muchos niños como a mí me motivó Joaquín Capilla”, comentó.

María estuvo respaldada por los otros olímpicos, Guadalupe González, Misael Espinoza, Germán Sánchez e Ismael Hernández. Todos gustosos de que sus nombres estén plasmados en ese lugar donde las nuevas generaciones los verán con respeto.

Así, la nacida en La Brecha, Sinaloa, se dijo agradecida por tantas distinciones que ha tenido durante su trayectoria en el taekwondo.

“No estoy pensando si llego a otros Juegos, sino en estar bien y seguir entrenando fuerte para dar mejores resultados. Estoy feliz con lo que he logrado, y siempre voy seguir luchando por un mejor México, por el cual siempre voy dar lo mejor”.

Su majestad fue reconocida por sus superiores al nombrarla como la mejor en la historia actual.

“Estoy contenta porque estoy en la que por muchos años ha sido mi casa, el Comité Olímpico Mexicano, además de la Secretaría de la Defensa. Aquí formé muchos sueños y espero un día regresar para continuar mis entrenamientos en estas instalaciones donde se vive un momento de tranquilidad”.

María argumentó que ya no será fácil buscar otra medalla olímpica, pero que continuará con su carrera hasta donde pueda.

“Ya no es lo mismo con tres ciclos. Hay cansancio pero nunca me he vencido. Aunque debo saber cómo me encuentro físicamente, porque también es un proceso que debo analizar. Siempre le he dado alegría a mi país, pero el taekwondo es un deporte duro y que te va dejando secuelas. Claro que mientras pueda competir, lo seguiré haciendo”.