Tanto en la cancha como en la tribuna, el clásico fue rojinegro

Mexico, 2014-10-05 20:27:16 | Redacción ESTO

POR ERNALDO MORITZ
FOTOS: JUAN RAMOS/ ENVIADO ESPECIAL

GUADALAJARA.- “Guadalajara es de Atlas”, se pudo leer en la manta que llevaba una avioneta sobrevolando el estadio Omnilife previo al partido. Y la realidad es que, al menos por ahora, tenía razón. El momento es atlista, y esto se pudo observar en la cancha, pero también en la tribuna del inmueble zapopano, que por primera vez en su todavía corta historia recibió tal cantidad de aficionados rojinegros.

La cabecera norte del estadio del Guadalajara vibró con la “Fiel”, que desde el primer momento hizo sentir su presencia con cánticos para los suyos y también para el rival que hoy atraviesa la más grande crisis futbolística de su historia. La cabecera sur intentaba responder, pero en la cancha no le daban motivos para subir los decibeles.

NO SE LLENÓ
Los aficionados rojinegros hicieron su parte y equilibraron la tribuna entre atlistas y chivistas, sin embargo, quizá los antecedentes de violencia en el último Clásico Tapatío espantaron a la gran mayoría de espectadores, que prefirieron ver el cotejo en otra parte que no fuera el estadio Omnilife, presentándose una buena entrada pero que no llegó al lleno, con sólo 36 mil seguidores.

TÉCNICOS OVACIONADOS
La tribuna se brindó a los dos entrenadores del Clásico Tapatío. Cuando fue nombrado por el sonido local para dar a conocer la alineación del Guadalajara, Ramón Morales se llevó la ovación rojiblanca más importante de todo el partido, mientras que cuando Tomás Boy fue expulsado, de inmediato la parcialidad rojinegra coreó el nombre del “Jefe”. Pese al empate en los aplausos, el estratega atlista fue quien se llevó una sonrisa y los tres puntos, mientras que el “Moncho” Morales deberá esperar una nueva oportunidad a futuro, terminando así su interinato de apenas tres días.

DESMANES AISLADOS
Durante el partido prácticamente todos los presentes se comportaron a la altura. Hubo unos pocos conatos de bronca, mismos que fueron de inmediato contenidos por el extenso operativo de seguridad que se llevó desde las afueras hasta las mismas tribunas del estadio.