Tony Flores reposará en el mar de Guaymas

Mexico, 2017-03-07 10:49:23 | Alma Rosa Camacho

Las últimas palabras del comediante Tony Flores fueron: “Estoy muy feliz”.

Así lo revelaron su viuda Martha Galaviz y sus hijas Wendolee, Sheila, Kerigma –Nataly venía camino desde Estados Unidos-, quienes lo acompañaban al momento de fallecer, cumpliéndole su última voluntad de ir a comer ovíparamente en un restaurante de la Ciudad de México, la tarde del pasado domingo, día de su partida física.

“Horas antes de que mi papá falleciera, tuvimos una discusión porque no queríamos que saliera ni se expusiera, pero no podíamos negarle sus últimos momentos de vida, de alegría. Salió como un niño, vio a la gente. ¡Qué maravilla! Martha, mi madre, es una guerrera; ella fue la que lo cuidaba, hasta el último momento estuvo a su lado. Mi padre hasta el último momento quería vivir y ver la vida. Se fue muy contento”.

Entrevistadas por ESTO, luego de abrir al público la Sala 1 de la agencia de Félix Cuevas; la que siempre estuvo ambientada con música, detallaron alegremente el menú que digirió Tony Flores:

“Comió delicioso. Le encantaban los mariscos, y los comió, dos horas antes de morir, tomó cerveza, vino y capuchino. Él no bebía mucho, disfrutaba mucho la comida, disfrutaba estar en familia. Nos hizo así en familia. El compartir los últimos alimentos para nosotros fue de mucha felicidad.

“Evidentemente el dolor no se quita. Sí hay un cambio total, pero el saber que él estaba contento, nos llenaba de mucha esperanza. Se fue contento. Él nunca se rindió, pero finalmente tomó una última respiración, se conectó en el interior, para irse en paz. Con él estaban mi mamá y mi hermana Wendolee”, detalló Kerigma, con gafas oscuras y con lágrimas derramándole por la mejilla izquierda.

En el interior de la sala 1, yacía Tony dentro del féretro caoba con su caricatura de juguete, un gran cuadro con su imagen y los familiares, cuñados y sobrinos, arribaban uno por uno para dar las condolencias a los deudos.

La viuda y sus hijas agradecieron al gremio periodístico y la grey de comediantes que nunca dejaron solo a Tony Flores, quien padeció la enfermedad esclerosis lateral amiotrófica (ELA) a sus 67 años de edad.

“Gracias por haberlo seguido durante todo este tiempo, apoyándolo en este proceso largo, pero donde siempre estuvo lleno de esperanza y de cariño. Tony era un hombre del espectáculo, yo sé que está contento de que lo estén tomando en cuenta. Y dándole su lugar.

“Mi hermana Wen nos envió una foto de mi papá una hora antes de que falleciera. Tiene su rostro luminoso, feliz, era un alma libre. Siempre hizo lo que él quiso, hasta el último momento se le cumplió lo que deseaba, a pesar de que nosotros sabíamos que era algo que lo iba a dañar”, precisó Kerigma.

“Yo fui su compañera de toda la vida. Estuve con él 43 años, lo amé y me amó; amaba la vida, amaba la música. Gracias a todos los comediantes, hermanos, lo abrazaron y cobijaron todos. Gracias a los medios”, comentó la viuda Martha.

 

BUSCABA LA CURA DE (ELA)

“Él quería que se encontrara algo para acabar con esta enfermedad difícil y se apoyó en la medicina alternativa, por la que tuvo una calidad de vida mejor y se fue feliz. Él siempre le sonreía a la vida, al amor, a la vida, era un luchador”.

Este miércoles 8, a las 11 de la mañana, el cortejo fúnebre partirá rumbo al Panteón Español para su cremación y sus cenizas serán esparcirlas en el mar de Guaymas, Sonora:

“A mi padre le gustaba el tema ‘Todo mundo necesita amor’. Otro de sus  deseos en el momento de velarlo era llenarlo de música y así lo vamos a hacer y pedirle a la gente que lo despida tratando de recordar un momento chusco, de alegría, de terapia por lo que lo va a recordar. Eso es lo que quería dejar, que todo mundo tuviera una catarsis, que viera la vida con felicidad, así crecimos, así fuimos educadas. Ver a nuestro padre hacer reír a los demás.

“Mi padre pidió que lo regresáramos donde nació y creció. Vamos a esparcir sus cenizas en el mar de Guaymas”.