¡Comenzó la guerra! Los árbitros se negaron a pitar

Mexico, 2017-03-11 00:27:14 | Javier Juárez

FOTO: Jesús Téllez

POR JAVIER JUÁREZ

FOTOS: JESÚS TÉLLEZ

ENVIADOS ESPECIALES

VERACRUZ.- Tal como lo publicó ESTO en su anterior portada, la guerra entre árbitros y jugadores estaba por detonar. Los castigos que le impuso la Comisión Disciplinaria a Pablo Aguilar y Enrique Triverio, 10 y 8 partidos respectivamente, luego de agredir a los silbantes, fue el cerillo que encendió la última parte de la mecha.

Los jueces consideraron muy poco el castigo y decidieron parar todas sus actividades. Luis Enrique Santander fue el que tomó la batuta en el Luis “Pirata” Fuente. El árbitro central junto a los abanderados, José Luis Camargo y Juan Joel Rangel, detuvieron todos sus movimientos. Ni siquiera salieron a calentar.

Si el estadio ya estaba vacío por el castigo que le dieron al “Pirata”, los árbitros terminaron por dejar sin carnaval al puerto.

La incertidumbre estuvo en el césped veracruzano. Los reporteros fueron obligados a permanecer en el palco de prensa mientras se resolvía el asunto.

Luego de varios minutos aislados de todo lo que sucedía en los vestidores del estadio, sólo enterados de lo que se reportaba en redes sociales, se anunció de forma oficial la suspensión del juego entre escualos y enfranjados.

Los medios de comunicación fueron evacuados del inmueble.

Decenas de cámaras y micrófonos se quedaron en las puertas del estacionamiento en busca de respuestas.

El tiempo pasó. Puebla fue el primer equipo en dejar el lugar, el autobús enfranjado se alejó del sitio con la tristeza por el fallecimiento del “Maño” Ruiz. Lo futbolístico pasó a segundo término.

Varios minutos después fue el turno de los Tiburones, los jarochos subieron a su autobús y partieron del Luis “Pirata” Fuente.

Los últimos en abandonar fueron los jueces. Luis Enrique Santander y su tropa abordaron una camioneta y de inmediato se trasladaron a su hotel.

En su lugar de alojamiento los nazarenos no dieron palabras a los medios de comunicación.