América

Desde 1998, el castigo a Aguilar, el más duro

Mexico, 2017-03-12 09:07:39 | Redacción ESTO

POR JORGE ERNESTO WITKER

 Para muchos fue insuficiente. Querían un año de sanción para Pablo Aguilar (América) aunque curiosamente no solicitaban lo mismo para Enrique Triverio (Toluca).

Ese severo castigo no se registra en el futbol mexicano desde el martes 8 de septiembre de 1998 cuando se le propinó esa sanción al argentino Christian Zermatten, entonces jugador de los Pumas, por darle un cabezazo a Felipe Ramos Rizo en los labios.

Y no es que no haya habido situaciones similares a las penosamente registradas el pasado miércoles. Desde entonces se han registrado varios incidentes parecidos y la sanción más severa ha sido la de Pablo Aguilar, a quien en total se le ha suspendido por 10 partidos.

En 2002, por ejemplo, el argentino Alejandro Glaría propinó un pechazo a Paul Delgadillo, en un Chiapas-Cruz Azul, y la sanción impuesta fue de sólo seis partidos, cuatro por intento de agresión y dos por insultos.

También puedes leer: En la Liga MX, autoridad extraviada

A Jesús Arellano, que también tuvo un encontronazo con el árbitro Gabriel Gómez, en octubre de 2007, durante un duelo entre Monterrey y Pachuca. El jugador del Monterrey llegó a empujar con el cuerpo al árbitro, que pareció exagerar el contacto.El incidente marcó el adiós prematuro de la actividad del joven réferi y significó una sanción de cinco partidos para el mundialista mexicano.

La sanción más ridícula se dio para Rubens Sambueza, que en un juego de pretemporada entre Tecos frente al Atlas, dentro de la Copa Jalisco, propinó tras ser expulsado un sólido cabezazo al joven árbitro Rafael Medina, tras lo cual recibe una sanción de cinco juegos, de los cuales dos los cumplió en partidos amistosos; es decir apenas estuvo sin jugar tres partidos.

También puedes leer: ¿Cuánto pierde la Liga MX con el paro arbitral?

Apenas en noviembre pasado, y justo con uno de los cabecillas de este movimiento, el juez auxiliar José Luis Camargo, se dio una situación digna de consignarse, y entonces extrañamente los árbitros no alzaron la voz, ni lo hizo su ahora conocida Asociación. Y es que el entrenador Miguel Herrera le dio a Camargo un fuerte pellizco durante el duelo entre Tijuana y León, en la Liguilla del Apertura 2016. Aquel incidente, que para muchos también pudo catalogarse como una agresión sólo significó un partido de sanción al técnico de los Xolos.

En este mismo torneo, Matías Britos, delantero de los Pumas, encaró al árbitro Marco Antonio Ortiz, poniendo la frente con ganas de pelear en una postura similar a la de Aguilar, y aquello no le significó ni siquiera la expulsión y obviamente ningún juego de suspensión.