Lesión de Blanco, amargo recuerdo entre México y TyT

Mexico, 2017-03-28 10:12:58 | Abraham G. González

“Deténganse a pensar en una de las lesiones sufridas por algún futbolista mexicano que más recuerde por lo que significó para el balompié nacional y para el personaje en cuestión. Haga memoria. Ahora vaya a los recuerdos que tienen que ver con la selección nacional”. En este ejercicio, ocho de diez personas a las que se les planteó la pregunta se refirieron a la lesión que sufrió Cuauhtémoc Blanco ante Trinidad y Tobago en octubre del 2000.

Pareciera que en un fútbol que tiene poca memoria, este episodio pasaría de largo sin que  en la previa a este enfrentamiento se recuerde como ahora.

El día que quebraron a Blanco, no solamente rompieron las ilusiones del delantero por triunfar en Europa, sino que se convirtió en un día en que el país entero sufrió la artera entrada de Ancil Elcock. Fue un shock emocional para la afición del futbol, que sintió como suyo el dolor del ídolo hasta convertirse en el más amargo recuerdo que se tiene frente a Trinidad y Tobago.

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El partido estaba decidido, México lo gabana 6-0. La afición en el estadio Azteca disfrutaba lo que hacía el todavía equipo de Enrique Meza –quien después no tendría una salida muy buena del Tri-. En su mejor momento como jugador, Blanco recortó por la banda derecha hacia la potería sur del Coloso de Santa Úrsula, cuando Elcock le destrozó la pierna. Con esto se puso en peligro la carrera del futbolista más virtuoso que ha dado nuestro país.

Y pensar que Cuauhtémoc estuvo cerca de fichar por el Real Madrid o al menos, así lo dijo en una entrevista hace unos meses con Univisión Deportes, al recordar parte de su historia como futbolista, en la que resulta difícil no citar este evento que detuvo mucho en su camino.

Claro que tiempo después Elcock se disculpó y en su momento fue castigado por esta entrada, aunque el castigo quedó muy por debajo de la gravedad de la lesión del mexicano. “Nunca olvidare ese día”, dijo el trinitario en una de las tantas entrevistas que años más adelante le han hecho al respecto. “Cuando me barrí no sentí nada raro, pero cuando vi a Blanco en el césped me preocupé por él. En ese momento me sacaron la tarjeta roja y tuve que salir, pero cuando vi que el mismo Blanco cobró el penal, me sentí mejor porque creí que no estaba lesionado”.

Pero nada, ninguna palabra del autor de tan terrible entrada, podía terminar con el dolor de Blanco y con la frustración de quienes lo veían como la respuesta a muchos de los males que aquejaban al balompié mexicano, sobre todo después de lo que había hecho en el Mundial de Francia 1998.

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Era como si hubieran talado el roble más apreciado en el bosque del balompié mexicano. Cuauhtémoc era la joya de este balompié que ya había tenido ídolos de la talla de Hugo Sánchez y ya disfrutaba lo que podía hacer Rafael Márquez. El atacante creador de la “cuauhteminha” se  apagaba en Europa para volver a ser solamente ídolo en México, al que  llevó meses después a otra Copa del Mundo.

A propósito del partido de este martes del cuadro tricolor en Puerto Príncipe, este capítulo que es sin duda uno de los más recordados por la afición del fútbol en nuestro país en lo que a lesiones se refiere. Claro que se han visto otros lamentables momentos con elementos de la selección nacional, pero ninguno como este. Ninguno.