Contra Brundage, en Cancún, Molina arriesga su cetro

Mexico, 2014-10-11 00:27:18 | Redacción ESTO

POR JOSÉ LUIS CAMARILLO
ENVIADO ESPECIAL

CANCÚN, QR.- Si la lógica se impone, el michoacano Carlos “King” Molina debe salir avante en su primera defensa como campeón mundial superwelter de la FIB, contra el rugoso estadounidense Cornelius “K9” Brundage, en el pleito estelar de la cartelera “Showdown at Sundown” que Golden Boxing Promotions, Cancún Boxing y Boxing Time presentan esta noche en la Arena Oasis del hotel del mismo nombre.
Carlos, de 31 años, encara a un hombre de color que derrocha confianza porque ya fue dueño del mismo trono, durante 2010 y 2013, luego de noquear y volver a aplicar la misma dosis a Cory Spinks, el mismo que había vencido a Zab Judah y Ricardo Mayorga en el apogeo de estos últimos, en reyertas por las fajas unificadas de peso welter del WBC, la WBA y la IBF.
El apodado “K9” luce un físico poderoso que le hace ver mucho más joven que sus 41 años cumplidos.
Brundage (69.900) noqueó a 19 de sus 33 víctimas, y el tarasco solamente logró seis de sus 22 triunfos por la vía rápida. Monarca y desafiante han sufrido cinco tropiezos cada uno. Cornelius no sabe lo que es empatar, mientras que el “King” exhibe dos “tablas”, una de ellas con Julio César Chávez júnior, con el que volvió a medirse y perdió un fallo dividido, cuando eran novatos.
El retador acostumbra emitir lo que semejan ladridos. Molina (69.300) aseguró que “callaré los ladridos de Cornelius”.
El réferi será el estadounidense Kenny Chevalier.
Interrogado Molina si podría afectarle que no pelea desde que se coronó por decisión dividida contra Ishe Smith, el 14 de septiembre de 2013 en Las Vegas (su primera defensa, en marzo, se frustró a unos días de efectuarse al ser arrestado por lo que resultó un problema migratorio), respondió que sus prácticas en la ciudad de México y en la montaña, y haber boxeado con los sparrings adecuados, le permitirán llegar “con ritmo y mucha condición”.