Toluca, el invitado en el último campeonato de Chivas

Mexico, 2017-05-18 17:30:48 | Redacción ESTO

Foto: Especial

Por Alonso López

Han pasado más de diez años del último campeonato liguero de Chivas; en aquella ocasión, el lejano Apertura 2006, el Rebaño dio cuenta de Toluca en la Final.

En la ida, celebrada en el Estadio Jalisco, Chivas se vio ligeramente superior a un cuadro rojo que se vio sorprendido por un gol de Omar Bravo, quien ganó la espalda de los centrales y con un cabezazo suave venció a Cristante. El empate lo pondría Bruno Marioni, tras un pase preciso de Vicente Sánchez. Todo se definía en el Infierno.

El Nemesio Díez era una sucursal del averno. Toluca estaba decidido a culminar la obra en su casa; no tardó demasiado en abrir la zaga de Chivas: otra vez, el endemoniado regate de Vicente Sánchez se hizo presente, dejando atrás al “Maza” Rodríguez, para poner un centro medido a la cabeza de Marioni para que el argentino dejara sin chances a “San” Oswaldo.

El camino se ponía cuesta arriba para Guadalajara. Toluca se hizo amo y señor, y el tridente conformado por Adolfo Bautista, Omar Bravo y Alberto Medina no podían acercarse con peligro al área rival.

Al inicio del complemento, Emilio Hassan Viades atropelló a Medina en un costado de la cancha; Armando Archundia marcó la falta y se preparó el escenario para la igualada. Centro medido de Ramón Morales que Francisco Javier Rodríguez remató con el hombro, dándole un efecto bombeado al balón que dejó quieto a Hernán Cristante. Todo parejo nuevamente.

Los minutos seguían su curso y no se veía claridad de parte de alguno de los dos equipos; parecía que nadie estaba decidido a matar por temor a morir en la raya.

El partido iba creciendo en tensión hasta que llegó la jugada que cambió todo: en la cintura de la cancha, Adolfo Bautista tomó el balón, dejó atrás a su rival y proyectó en profundidad un pase al “Venado”. Medina tomó la pelota, levantó la cabeza y sirvió para Bautista, que acompañó la jugada, y sin pensarlo, el “Bofo” conectó un zurdazo imparable para Cristante. Explosión rojiblanca.

La grada visitante se desbordó: Chivas estaba al frente y parecía que nadie podría arrebatarle el título. Los Diablos se acercaron por medio de Marioni y un cabezazo de Ariel Rosada que quedó en las manos de Oswaldo. El tiempo se agotó y Archundia señaló el final.

Guadalajara levantó su onceavo título esa tarde y hoy esperan acercarse a otro más cuando se enfrenten a los Diablos en el renovado Nemesio Díez en lo que será la semifinal de ida.