Alejandro Adame sale a hombros en Badajoz

Mexico, 2017-06-25 22:16:56 | Redacción ESTO

POR MARYSOL FRAGOSO

Alejandro Adame se subió al carro del éxito, ayer en España, al conseguir un triunfo de autoridad en la destacada Feria del Cincuentenario de la Plaza de Badajoz, donde cortó dos orejas con petición de rabo al buen astado de la ganadería de Zalduendo, llamado Embustero, número 87, que a la postre fue premiado con los honores de la vuelta al ruedo.

La novillada sin picadores incluyó a tres mexicanos, de ahí, la relevancia de que representó este cartel para el toreo de nuestro país.     Héctor Gutiérrez cortó una oreja, Alejandro Adame obtuvo dos y Arturo Gilio fue ovacionado con fuerza, de acuerdo a las imágenes que transmitió en su página web la propia FIT.

El coso de Badajoz estuvo a punto del lleno. Se lidiaron novillos de la ganadería Zalduendo, bien presentados y que se dejaron torear. Destacaron los lidiados en primero y tercer turno. Mientras que el segundo fue complicado y el resto se dejó torear.

HÉCTOR, OREJA

Con el primer novillo llamado Supuesto, número 77, que dio buen juego y que sería ovacionado en el arrastre, el novillero de Aguascalientes, Héctor Gutiérrez, cortó una oreja tras una faena en la que aprovechó las buenas embestidas del astado para realizar pases con largueza.

El segundo fue el lunar del encierro por lo que el joven local Antonio Pintiado, únicamente fue ovacionado.

ALEJANDRO, DOS APÉNDICES

El tercer ejemplar, de nombre Embustero número 87, desde que salió de toriles cantó su calidad. Por ello, Alejandro Adame lo toreó con suavidad para realizar una tanda integrada por verónicas y seguida de lances a pies juntos. Inició su faena de muleta, con pases por alto y más adelante ligó tandas en las que corrió la mano con temple. Tras una serie de bernadinas y pases cambiados por la espalda, remató con una estocada entera de efecto inmediato. Obtuvo dos orejas y aunque tuvo petición de rabo, éste no fue concedido.

El cuarto novillo, presentado como Estirado número 101, se prestó para que al final de la lidia, el torero Carlos Domínguez, escuchara ovación tras dos avisos, ya que se le complicó la suerte suprema.

ARTURO, OVACIÓN

El sexto y último se llamó Edificio, número 84, dio juego desigual. Con éste el lagunero Arturo Gilio estuvo esforzado pero sin conseguir trofeo alguno. (fitauromaquia.com).