Soto firme; Pastor, sobrado; Hermosillo, bien entonado

Mexico, 2017-10-22 23:23:17 | Miguel Angel García

POR MIGUEL ÁNGEL GARCÍA

FOTOS: JESÚS TÉLLEZ

Los tres novilleros actuantes en la onceava novillada Duelos Taurino-Soñadores de Gloria, que se desarrolla en la Plaza México, dieron la nota alta al estar en toreros, con entrega y disposición ante un encierro de El Junco que no correspondió a lo esperado, ya que prácticamente el hierro salió descastado, rajado y más que reservón. Pero ante estas circunstancias el trío de coletudos tiró para adelante, viéndose incluso por encima de sus respectivos lotes.

PUDIENTE

Arturo Soto sigue en la misma tesitura: firme, con recurso y haciendo las cosas con la cabeza, muy asentado el mexiquense. Le puso raza en los quites ante su primer astado, el bicho no estaba para florituras y el viento puso valor agregado. Reservón y rajado el de El Junco para la capa y el caballo respectivamente, tras dos refilones en la querencia natural, Soto lo bregó magistralmente a contra querencia y ahí peleó mejor el astado. Quitó Pastor por gaoneras bien ajustadas. Para el tercio de banderillas las cosas no cambiaron tanto, hubo que ponerle habilidad para cazar al animal.

Con doblones se hizo Soto de su primer novillo, el cual pedía firmeza y mucha cabeza. Y gracias a esto el torero fue tomándole modo a las bruscas embestidas del novillo. Por derecha e izquierda los pases fueron de mucho mérito, pero al natural fue por donde más impactó al público, mostrándose como torero pudiente ya que también tuvo que remar contra el viento, que por momentos hasta le enredaba en el cuerpo la tela roja. Apenas amainaba un poco el viento, el coletudo aprovechaba magníficamente para ligar tandas de buena estructura. Para el final de su trasteo, Soto ya había logrado fijar bien al animal, que terminó entregándose a la idea del torero. Lamentablemente en los últimos instantes previo a tirárse a matar el toro se le distrajo por nada, suficiente para que colocara un espadazo pellejero en lado izquierdo. Luego, se le hizo de hueso; dos avisos tras certero descabello.

Salió su segundo, que apuntaba mayores cualidades, aunque tras el puyazo se fue a menos. Reservón, áspero y quedado en veces a medio muletazo, antes esto, Soto no tuvo más que volver a sacar la casta atacar por los cuatro costados a su socio, para arrancarle pases a fuerza de tirabuzón, poniendo los muslos como carnada para obtener muletazos que de gran mérito. Pinchazo y estocada. Se retiró entre aplausos como reconocimiento a su entrega. Finalmente lo sacaron al tercio.

LE URGEN TOROS

José Maria Pastor, se topó con un novillo que de salida se asustaba hasta de su propia sombra y solo lo bregó para hacerse del socio. Del caballo salió rajado el negro pero solo se encontró con el castigo de la contra querencia y tuvo que apechugar. En quites, Pastor aguantó enormidades, cuajando tafallaeras lentas por la flojera conque caminara el astado; pasó mejor por chicuelinas y luego se animó a poner banderillas. El novillo, más aburrido que estar en celibato, no trasmitió en lo absoluto, menos cuando Pastor ya necesita toros. Y éste, a pesar de buscarle faena, se vio muy basto ante las carencias del llamado bravo. Concluyó de certera estocada.

Poca lucidez hubo con la capa ante su segundo, pero vaya que impactó con las tafalleras en quites y que remató de hinojos. Con la franela hubo poco de todo, viéndose Pastor nuevamente muy sobrado. A este torero le urgen toros. Pero nuevamente dejó asentado el hidrocálido que posee un toreo de gran calado, que sabe imponerse, de corte fino y valor pensante. Mal con la espada. Se retiró entre aplausos.

DEJÓ BUEN SABOR

José Maria Hermosillo escuchó rechifla cuando salió su primer astado y es que fue el chico del encierro, notándose más por la altura del novillero. En la labor con muleta Hermosillo se vio por encima del astado, su socio no dio de si. Logró muletazos de buen trazo y por momentos de ligazón e impactó al público. Pinchazo hondo, lo que bastó para que se echara el animal. La entrega desmedida del torero se estrelló ante su segundo novillo, otro insípido bicho que no quiso saber de la muleta y que se refugio en tablas. Despachó de estocada fulminante. Aplausos .

A DESTACAR

Tras el paseíllo el novillero José María Pastor recibió el trofeo Joselillo, como triunfador de la temporada novilleril 2016.