Las Reglas y los Reglazos por Eduardo Brizio

Mexico, 2017-12-08 13:15:30 | Redacción ESTO

POR: EDUARDO BRIZIO

Al momento de escribir para ustedes, estimados lectores del Diario de los Deportistas, esta colaboración periodística; todavía no se conoce el resultado de la Final de ida, disputada la noche de ayer en el volcán de la sultana del norte.

La H. Comisión de Árbitros decidió delegar la responsabilidad de dirigir tan importantes encuentros en Jorge Isaac Rojas (el de ayer) y en Fernando Guerrero el de vuelta.

Si yo fuera instructor de los silbantes de la Liga Mx, le diría a Fernando Guerrero que, para el duelo del próximo domingo, haga una buena planeación del partido. Que recuerde que la principal virtud que debe tener un silbante es la concentración. Que las decisiones más importantes se toman en las áreas; por lo tanto, debe desplazarse con rapidez de un lado a otro, proveerse el mejor de los ángulos para contar con mayores elementos de juicio; pero sobre todo, triplicar la concentración.

Que sea cauto y si puede, magnánimo en el manejo de las tarjetas, recordarle que en los partidos importantes y definitorios la amarilla y la roja ¡Son para las patadas!, para las incorrecciones existen los recursos y la personalidad, ambos le pueden ayudar a ser disuasivo.

Si se trata de patadas, que use las tarjetas: amarilla o roja, local o visitantes, minuto uno o noventa. Estar preparado para que, temprano en el encuentro, no ser sorprendido por una de esas entradas para “aflojar” al jugador habilidoso, que normalmente quedan cubiertas por el manto de la impunidad o no son bien calificadas.

Que le dé fluidez al duelo, que no sancione faltas insignificantes o dudosas que quitan el placer del juego a los espectadores. Que a jugadas iguales; criterios similares.

Que se olvide de las bancas, son fuente de problemas gratuitos. Que no se enoje. Que respete a los jugadores evitando polemizar y dialogar con ellos. Que no se precipite al “pitar” para evitar cortar una ley de la ventaja.

Que trabaje en equipo con sus asistentes de línea procurando entender el entorno del encuentro, sobre todo si se vuelve álgido. Los últimos minutos son los más difíciles, el partido va a la alza y el trabajo arbitral a la baja, que no deje que esto ocurra. Que sean los futbolistas quienes decidan el partido. Que los goles sean inobjetables.

Que disfrute del juego. Que no se olvide todos los sacrificios que ha tenido que hacer para gozar de este momento. Que recuerde que llegó hasta aquí por méritos propios y que nadie le ha regalado nada. Que es un privilegio estar ahí, en el centro de la cancha, con el silbato en la boca dirigiendo la Final del campeonato mexicano, la Final regia, la Final soñada.

Que llegue al vestidor sudoroso y victorioso, para que, en un acto de humildad, pueda darle gracias al que murió en la cruz por haber participado del milagro de existir realizando la labor más hermosa que hay sobre la faz de la tierra… pitar un partido de futbol.