Ajo y Agua

Ajo y Agua

La despedida de la Selección Nacional de la afición en México no fue para nada agradable, no como lo deseaba muchísima gente en el país, la misma que en todo momento estuvo pendiente del desarrollo del partido para pasar de la expectación al desencanto. Estos partidos se organizan para supuestamente agradar y obtener optimismo, confianza y lograr que ayuden a encontrar algo de armonía. Lamentablemente, en esta ocasión apenas se pudo notar la calidad y el talento que tienen los jugadores mexicanos, pero está claro que la fuerza de equipo no se nota y eso es lo que más me preocupa.

Para los enfrentamientos que tendremos en la Copa del Mundo, si algo se necesita, aparte de la calidad y el talento, es saber qué tenemos que hacer en equipo, y esta fortaleza, que es verdaderamente necesaria para poder dar una imagen digna y sentirnos confiados de que se hará un buen papel en la Copa del Mundo, no se tiene.

La imagen dada contra los escoceses, en el estadio Azteca, no va a ayudar para poder conseguir algo histórico en este Mundial de Rusia, muy a pesar de la buena voluntad que todos los jugadores muestran con sus declaraciones y actitudes, ya que con ello quieren proteger a su técnico, que está más que cuestionado. No conozco a ninguna selección en el planeta en la que previo a una Copa del Mundo se hagan declaraciones que generen dudas en el desempeño del equipo, referentes a aspectos técnicos y tácticos. Estas dudas aumentan cuando hay jugadores lesionados, a los que deseamos pronta recuperación, porque el estado de forma de estos elementos hace falta adquirirlo lo más pronto posible, ya que son piezas claves para fortalecer a un equipo al que le falta convencer a su público y convencerse a sí mismos de que tienen la calidad y la capacidad para lograr grandes éxitos, para trascender en el gran compromiso mundialista que tienen en puerta.

Espero que el último partido, contra Dinamarca, en tierras europeas, sirva para ver la recuperación de algunos jugadores lesionados y adquirir algo de confianza para llegar con optimismo al difícil partido que es clave contra los germanos, en el debut de México en la Copa del Mundo de Rusia 2018.

El caso raro de los lesionados Andrés Guardado, Héctor Moreno y Diego Reyes, está siendo un quebradero de cabeza para el técnico colombiano Juan Carlos Osorio, ya que a estas alturas no tiene garantía de la pronta recuperación de todos ellos, por eso Érick Gutiérrez está en la silla de espera para colarse en caso de que así se requiera.

No es nada agradable como técnico tener estas dudas, pero más complicado es todavía que haya muy poco tiempo para que el estado de forma de estos jugadores en recuperación adquiera la puesta a punto para ayudar a conseguir un resultado histórico, que es lo que deseamos todos los mexicanos para nuestra Selección.

CHIVAS VIVE EN CONFLICTO
El escándalo que vive Chivas es un verdadero relajo. Los jugadores de la escuadra tapatía están desconcertados por todo lo que acontece en cuanto a la toma de decisiones, especialmente porque no saben si con la llegada de Paco Gabriel de Anda, él y Matías Almeyda, si es que continúa como director técnico, tomarán las decisiones deportivas solamente, ya que es obvio que las económicas las manejan Jorge Vergara y José Luis Higuera.

Pero bueno, son tantas las versiones que están saliendo, que lamento, y mucho, la posición incómoda en la que han colocado a mi amigo Paco Gabriel de Anda, ya que en la etapa que trabajamos juntos en ESPN teníamos mucha armonía y respeto entre todos, cosa que, detecto claramente, le falta en el Guadalajara.

Aunque si lo recuerdan, yo ya había comentado en su momento que es muy difícil trabajar con gente como José Luis Higuera y Jorge Vergara, sobre todo con este último. Así las cosas, no hay ninguna garantía ni tampoco se puede tener confianza como para estar a gusto en un lugar donde todo o casi todo son dudas. No hay cosa más bonita en la vida que estar contento en algún sitio, en este caso en algún equipo, y percibo, con la intuición que he desarrollado siempre, que ni Matías Almeyda ni Paco Gabriel de Anda están a gusto trabajando en este equipo que desde la llegada de Jorge Vergara, quien se hace llamar “dueño”, siempre ha vivido con el conflicto en la mano, que por cierto es algo normal en su vida. No me extrañaría en absoluto. Es más, hasta creo que es lo más conveniente, por salud y bienestar de ambos, que se vayan a otro equipo donde la vida sea más sabrosa.

¡Que te lo digo yo!
FRASES
“La imagen dada contra los escoceses, en el Azteca, no va a ayudar para conseguir algo histórico en Rusia, muy a pesar de la buena voluntad que todos los jugadores muestran con sus declaraciones y actitudes, ya que con ello quieren proteger a su técnico, que está más que cuestionado”

“Si lo recuerdan, yo ya había comentado que es muy difícil trabajar con gente como José Luis Higuera y Jorge Vergara, sobre todo éste último. Así las cosas, no hay ninguna garantía ni tampoco se puede tener confianza como para estar a gusto en un lugar donde todo o casi todo son dudas”

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