Ricardo Blume: Medalla Bellas Artes

Mexico, 2014-12-16 10:17:01 | Redacción ESTO

Foto: Cortesía

RICARDO Blume recibió la Medalla Bellas Artes, la noche del pasado domingo, de manos de manos de María Cristina García Cepeda, directora general del INBA.
García Cepeda definió al artista con más de seis décadas en la actuación teatral, televisiva y cinematográfica como: “un hombre culto, reservado, caballeroso y con gran sentido del humor. Su nombre es sinónimo de rigor y elegancia actoral, de la construcción minuciosa de un personaje, del trabajo sin tregua para alcanzar una interpretación impecable, de entender que la perfección escénica exige disciplina.
“Es un ejemplo de vida entregada al arte; un decano del teatro tanto en Perú como en México. Miembro de número de la Compañía Nacional de Teatro, se ha ganado el respeto de sus colegas y el corazón de su público a través de su sólida trayectoria marcada por el estudio, la disciplina, el profesionalismo y el amor al teatro”.
Y continuó María Cristina García que Blume “ocupa un lugar de honor en los escenarios mexicanos, donde es apreciado por su forma de entregarse a la interpretación de los personajes más complejos de la dramaturgia universal. Con su ejemplo nos ha enseñado que el teatro es un arte colectivo”.
Y antes de concluir su intervención, la titular del INBA; expresó que “el INBA refrenda su compromiso con la libertad de creación, de expresión, de forma pacífica, y se solidariza con la comunidad artística de México, con la comunidad teatral, pugnando por el Estado de derecho, por un México en paz con solidaridad y armonía”.
Mientras que Luis de Tavira, director artístico de la Compañía Nacional de Teatro (CNT), en su sede de Francisco Sosa, Barrio de Santa Catarina, Coyoacán; en la Sala “Héctor Mendoza”, expresó del homenajeado:
“Celebramos a un actor que ha alcanzado la vejez con el alma joven y la pasión intacta. Es un actor que no ha dejado de cambiar, y después de 60 años ha sabido llegar a su último estreno con los mismos nervios del primero.
“La trayectoria de Ricardo Blume aparece como un alegato indispensable que afirma que la profesión del actor solo podrá alcanzar su dignidad artística si está fundada en una ética radical; que entiende al ejercicio teatral como un compromiso con la causa de los otros y de lo otro, y al arte como exigencia de libertad, responsabilidad y goce lúdico, alcanzado solo con el rigor y la entrega sin reservas”.
Finalmente, en su participación Ricardo Blume comentó sentirse elogiado y privilegiado por el reconocimiento, que proviene “más de la generosidad que de méritos míos”, el cual compartió con la Compañía Nacional de Teatro y su familia