Mujeres de chocolate despiertan amorosos pensamientos

Mexico, 2014-12-16 10:18:39 | Redacción ESTO

Foto: Cortesía

POR GRACIÁN DE HERRERA

LA mujer es como el chocolate entregado al rey de los dulces, de las bebidas reconfortantes que alimentan de energía los cuerpos decaídos y en ocasiones despiertan amorosos pensamientos.

Cada golosina tiene por sí misma la esencia femenina: inocente, suspicaz, ingeniosa en el universo de las sensaciones.

En la tranquilidad del sofá, cuando la mente discurre ante lo cotidiano de la existencia, el chocolate tiene distintas facetas que manifiestan el carácter de la mujer:

[new_royalslider id=”219″]

Un bocado dulce induce a una sonrisa, buenos recuerdos dignos de traer a la piel; el sabor de un amargo medio alerta los instintos más ocultos; y el amargo apaga infiernos de lo más profundo de su ser.

Me preguntaba: ¿Cómo aman las mujeres? La respuesta fue: “Una locura cuando son infierno”.

Son agua para chocolate elaborado en los palacios de Moctezuma, fragancia que inundaba la atmósfera con su aroma en la molienda de ingredientes hoy ignorados. En los lagos del Anáhuac las aves procedentes del norte y las que se han extinguido ya, danzaban en las noches de luna llena.
En los jardines, en el atardecer, las parejas saboreaban la infusión mágica y el amor prodigaba música de tambores, cascabeles y chirimías.

En la comodidad de su habitación, las tres chicas vestidas de negro, cual chocolate derretido sobre paladar, discurren, imaginan y aman, porque el cacao es el espíritu de los dioses consagrado a la mujer. Ellas lo ignoraban.