Barragán asumió culpa, pero el árbitro lo ignoró

Foto: Alejandro Villa

Lo que pasó en el césped del Territorio Santos Laguna es complicado de explicar. Martín Barragán, delantero de Pumas, evitó un gol del rival al meter la mano para desviar el balón dentro del área, pero el cuerpo arbitral, totalmente en confusión, le mostró la tarjeta roja al canterano Jesús Rivas, juvenil de 17 años. Pese a los gritos y argumentos, el pequeño se marchó del campo con lágrimas en los ojos. Para el “Gasolinero”, fue una noche que lo dejó inconforme en todos los sentidos.

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Intranquilo por el resultado que se dio, quedarnos con un hombre menos y lo que pasó en ese momento. Salieron las cosas mal, porque el resultado fue adverso y nos quedamos con uno menos, en una expulsión para alguien que no la merecía. Intranquilo e insatisfecho por lo que se hizo”, mencionó.

Martín también compartió que pudo hablar más tranquilo con Rivas en el hotel de concentración. Le manifestó que el fútbol le pagará la que le tocó sufrir hoy, sobretodo porque su carrera apenas inicia.

“Con mi compañero fue el único con el que hablé, que no era lo que merecía ni lo que tenía que haber pasado. Fue arreglar todo para la buena amistad que había tenido. Fue en el hotel. Él es una gran persona. Tomó las cosas de buena forma. Le dije que siguiera luchando, que es gran jugador y que le vendrán mejores momentos”, confesó.

El “Gasolinero” explicó que sí se acercó con el árbitro y le manifestó que fue él, aunque nunca le hizo caso y, entre el caso, decidió echar de la cancha a un juvenil inocente. Explicó a detalle lo que ocurrió en ese lapso de tres minutos.

“El árbitro no vio bien porque había mucha gente. Le dije que fue un momento muy rápido, que me pega en la mano y que fue sin intención. No se dio bien la decisión. Ya no rectificó. Decía que había sido el número 281, pero no tenemos ese número en la cancha. Las cosas pasaron muy rápido que ni cuenta se dio. Insistí en lo que le dije, pero no me escuchó”, afirmó.

RIVAS, SIN RENCORES

El juvenil que menos culpa tuvo también habló a su arribo a la CDMX. Jesús Rivas, quien debutó con Pumas en la fecha uno de la Liga MX, confesó que sí le ganó la emoción en el momento, aunque siempre se mantuvo sereno porque no era el culpable.

“Barragán lo primero que hizo fue ir a decir que él había sido en que metió la mano, pero los árbitros estaban muy confundidos y mantuvieron que fui yo.Tranquilo porque sé que no merecía la roja. Terminó tocándome a mí”, comentó.

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Rivas reconoció que la afición exagera al expresar muestras de desprecio en las redes sociales, debido a que la culpa fue del silbante y no de su compañero.

“Terminamos bien, un abrazo y ya. Van a buscar la apelación. Espero la quiten. Le tiraron mucho a Barragán, cuando no tuvo la culpa, fue una equivocación del árbitro y lo están reventando a él”, culminó.

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