La inactividad pega en su economía

Por Alejandro Alfaro y Yael Rueda 

Ligado al futbol, aunque no de una manera tan directa, existe un grupo de trabajadores que depende directamente de lo que suceda semana a semana en los estadios de la Liga MX. Los vendedores de camisetas, ropa, comida, banderas y hasta los revendedores, basan gran parte de sus ingresos en lo que puedan generar los fines de semana que levantan sus puestos en los diferentes escenarios del balompié nacional.

Hoy, que la Liga se encuentra detenida por las medidas para evitar contagios de Coronavirus, la incertidumbre reina entre los comerciantes, quienes anteriormente ya habían experimentado situaciones como esta, tal y como Omar Ramos relató a ESTO.

“Son ya tres sucesos que pasan en donde se ve afectada la economía del comerciante que está ligado directamente a la industria del futbol; uno fue cuando pasó lo de la influenza, después en el terremoto de 2017 y ahora este, donde por medidas precautorias decidieron suspender la Liga”, explicó, al tiempo de agregar que a nivel personal esta es la segunda ocasión que le sucede algo similar, por lo que detalla el tipo de pérdidas que un vendedor sufre.

“Esta es la segunda vez que me pasa, la primera fue la del temblor. Obviamente hay una pérdida económica, pero no sólo es lo perdido o lo invertido para ese partido (América vs Cruz Azul), sino lo acumulado para después, porque hay situaciones, gastos, pagos y uno como comerciante tiene contemplado, por partido, el índice de ingresos fuertes o en los cuales puedes especular, eso sin dejar de considerar que las ventas en el estadio han bajado mucho en cuanto a ganancias; la gente no gasta como antes, el flujo del dinero no es como antes. Puedo asegurar que desde lo del terremoto, a la fecha, todavía seguíamos arrastrando eso sin una recuperación y lo que hemos hecho es resistir”.

RECIBE EN TU CORREO LAS MEJORES NOTICIAS DEPORTIVAS, SUSCRÍBETE AQUÍ

El ejemplo más claro del impacto económico para los vendedores fue lo que muchos invirtieron en mercancía para vender durante el Clásico Joven. Y es que, a decir de Omar, lo que los comerciantes pusieron sobre la mesa rondó entre los 10 mil y los 50 mil pesos, mismos que no pudieron siquiera recuperar.

“Puedo decir que las inversiones para este partido, tomando en cuenta testimonios de mis conocidos en este ramo, van desde los 10 mil pesos hasta los 30 o 50 mil pesos. Eso hablando de un comercio informal, sin contar lo que perdió la gente que trabaja directamente en el estadio, como la venta de cerveza, refresco o comida”, comentó.

Lo que sí dejó claro Ramos fue la importancia de que todos los que se dedican a la venta de productos futboleros tengan otra vía de venta o bien, una fuente de ingresos alterna para aminorar el daño lo más posible.

“La mayoría de los que estamos involucrados en el comercio sabemos que debemos de tener otra actividad económica y no depender únicamente de esto, porque quienes dependen solamente de los partidos se arriesgan a que pasen situaciones como esta, en la que se para todo y se cierran los ingresos. Esto nos va a terminar de afectar aún más de lo que ya estábamos afectados nosotros como comerciantes, que estamos ligados directamente al futbol. Mucha gente ahorita tiene su mercancía parada, otros tenemos la opción de recuperar una parte en ventas por Internet o hay quien tiene locales donde venden todo, pero hay quienes no. Son familias enteras las que dependen del futbol”, puntualizó.

Finalmente, el comerciante compartió su punto de vista en el sentido de la inestabilidad que se avecina para su gremio y la dependencia que tienen de cómo terminen la temporada los equipos de la capital en caso de reanudar el certamen. “Va a haber una inestabilidad económica en el mercado y no sabemos cuánto pueda tardar en recuperarse, si para la Liguilla o ni así, porque dependemos de los resultados de los equipos, en este caso nosotros, que somos de la capital, dependemos de los equipos de aquí, como América, Cruz Azul y Pumas”, sentenció.

HABRÁ AFECTACIONES EN LOCALES ALEDAÑOS

No solamente los trabajadores de los estadios se verán afectados por la suspensión de la Liga MX, sino que también los locales aledaños. En esas circunstancias se encuentra Christian Mayorga y su familia, quienes cada ocho días ponen un puesto de alitas y cerveza en la calle de San Celso, misma que se encuentra a un costado del estacionamiento del estadio Azteca y quienes vieron pérdidas importantes ante la decisión de que el Clásico Joven se jugara a puerta cerrada.

“Sí afectó mucho, más porque prácticamente se avisó el mismo día”, relató para ESTO. “Ya se había hecho el gasto de la mercancía, fue una inversión importante debido a que es un juego de alta convocatoria”.

En el caso del América contra Cruz Azul, esperaban obtener unos mil pesos de ganancia, ingreso con el que contaban, como un extra para sus actividades diarias. “La verdad, este tipo de juegos son los que te hacen el paro. Las entradas que habían venido dando los dos equipos habían sido pésimas, entonces contábamos con este juego y el de Cruz Azul-Pumas para sumar un poco más”, explicó.

“De alguna u otra manera se cuenta con el ingreso que entra de este partido, desde los lugares de estacionamiento hasta la venta, estamos hablando de más o menos mil pesitos que nos dejaba un partido como este. Ahora, que es el paro y que al parecer será por un buen rato, sí vamos a extrañar esa entrada de dinero”, agregó.

Por fortuna, para la familia de Christian, la venta de comida y alcohol no es su único ingreso económico, sin embargo, el daño ya está hecho. “No es la única forma de ganar dinero que tenemos, pero sí se extrañará. De entrada, ahora ya fue un poco de pérdida por la cancelación del juego”, sentenció.

LOS CERVECEROS TAMBIÉN PIERDEN

Si fuera de los estadios de México, los comerciantes informales y revendedores empezarán a sufrir golpes a su economía debido al parón en la Liga MX, los trabajadores que laboran dentro de los inmuebles no se quedarán atrás. Sin duda, uno de los mayores negocios de venta en los partidos de futbol es el de la cerveza. Miles de aficionados consumen este producto en sus visitas para presenciar los juegos de sus equipos favoritos y decenas de vendedores de dicha bebida perciben un ingreso por esta actividad, mismo que verán truncado durante todo el tiempo que la pelota deje de rodar por las medidas sanitarias con las que se combate el Coronavirus.

Según fuentes consultadas por El Diario de los Deportistas, un cervecero en el estadio tiene una ganancia promedio de 14 a 16 pesos por vaso vendido, por lo que al final de cada jornada laboral, al menos en las canchas de la capital mexicana, como el estadio Azteca y el Olímpico Universitario, los vendedores distribuyen arriba de 60 vasos por partido cada uno, lo que quiere decir que generan arriba de 900 pesos de ganancia, mismos de los cuales se privarán por tiempo indefinido.

Actualmente, una cerveza en el estadio Azteca tiene un precio de 80 pesos y la entrada promedio en esta temporada en los juegos de América ha sido superior a los 20 mil aficionados, mientras que con Cruz Azul entran de 12 a 15 mil. Esto quiere decir que la venta de alcohol se traduce en más de un millón de pesos por juego. Sin duda la industria cervecera tiene ahí una pérdida considerable.

Por ahora, el grito de “cerveza, cerveza” y el famoso “cuántas, cuántas”, no se escuchará en ningún estadio del país. La incertidumbre en los vendedores permanecerá hasta que las puertas de los estadios se abran y los aficionados vuelvan a refrescar sus gargantas en el graderío.

LES SOBRAN Y NO LES FALTAN

Una de las frases más comunes que podemos escuchar cuando vamos al estadio es el típico “le sobran o le faltan”, por parte de los revendedores a la hora de negociar las entradas a los partidos, aunque esta vez, con el parón de la Liga MX, lo cierto es que a ellos les van sobrar. Para muestra de ello, el Wero, revendedor en la capital del país, compartió con El Diario de los Deportistas cómo es que su modo de ganar dinero se vio impactado.

“Aquí afecta desde que haces las compras en la taquilla. Ahí ya vas perdiendo, porque le tienes que dar a los polis para que te dejen meter, le tienes que dar a los taquilleros, invertir, porque cada boleto vale –por decir- 80 pesos y das 100 para que te vendan 50 o 60 boletos, esos extras ya los pierdes”, relató.

Y es que la venta no se limita solamente a los partidos, también eventos masivos, como conciertos, dejarán de llevarles ganancias. “Tenemos boletos atorados de conciertos, como fue lo del Vive Latino, que la gente estaba por pagar mil 500 pesos y terminaron por pagar 600 pesos. La gente se espanta y ya no va, es lógico”, confesó.

Al igual que Omar Ramos, el Wero tomó como ejemplo el Clásico Joven, partido en el que esperaba una buena remuneración económica. “La pérdida básica es que no vendes el boleto. Contando que cada revendedor puede adquirir hasta 50 o 100 boletos para un Clásico, estamos hablando que el boleto puede costar 300 pesos y lo das 150 pesos arriba”, remató.

Así como estos dos casos, hay muchos a lo largo del país. Los bolsillos de los comerciantes quedarán tan afectados como la propia Liga, a la espera de que se abran de nuevo las puertas y, con ello, respirar con tranquilidad.

 

VIDEO: Galaxy recuerda paso de Jorge Campos en la MLS

El futbolista aún es recordado en el club angelino

Monarcas se suma a la reducción de sueldos

Efraín Velarde informó de la medida que se tomará

A Miguel Herrera le gustaría dirigir a Chile

El 'Piojo' alabó a los jugadores de La Roja

Chucky Lozano buscaría salir del Napoli

Clubes españoles estarían interesados en el mexicano

NOTICIAS
<