Mariachi viaja de mochilazo; le pone estilo mexicano a playas de Recife

Mexico, 2014-06-24 22:01:58 | María Vega

RECIFE.-Un acordeón se escucha por la playa.

La arenita de Boa Viagem registra suelas y tacones, y no siluetas de pies. Las huellas son tan picudas que solamente los zapatos que usan los amantes al Tribal serían las causantes.

Las olas del mar hasta batallaron para terminar con los pasos, y por más que aumentamos el andar no llegábamos al encuentro. El  acordeón no cesó y los brasileños se encargaron de terminar con las huellas, pues el sonido del acordeón se escuchó de cerca y Manuel Luna consintió hasta la comodidad de sus camastros a los Recifeños, quienes disfrutaron el momento.

Manolo es uno más de los mexicanos que de mochilazo se vino al Mundial desde su amada perla tapatía, su presupuesto osciló en los 100 mil pesos, pero sus risas y carcajadas valieron millones. Y es que con las mejores canciones de tribal en su acordeón, sus botas picudas y hasta personificado de mariachi, Manolo es único, pues pese arribar a la gran cita futbolera del Mundo, se dice no ser un amante al futbol, siendo apenas el duelo entre Croacia y México, el primer partido al que ingresa en su vida.

El hecho le significó de mucha importancia, pues fue captado por medios internacionales que lo llevó a ofrecer cientos de entrevistas bajo el personaje de la “gordota” que se une también al del “caballito”.

Hoy de tribal y de mariachi, Manolo sabe que causó furor entre los mexicanos y brasileños, pues pase a estar en toda la primera fase, el único estadio al que entró fue la Arena Pernambuco, y no porque no pudiera económicamente, sino porque el futbol no le gusta. Sin embargo, escuchó a los amigos y hoy no se arrepiente, fue la sensación y hoy en la arena recogió las ganancias, el pueblo brasileño se le volcó y él solamente los consintió con el singular sonido de sus canciones con el acordeón.

Hoy regresa a México, bien vivido, pues la experiencia de vivir el Mundial de esta manera le deja entreabierta la posibilidad de hacerse un amante al balompié, pues le gustó ser un imán dentro de los estadios y por que no nuestro querido México.