Chivas derriba el maleficio y por fin gana en El Volcán

La sequía de goles parece haber llegado a su final como por arte de magia. Chivas necesitó la aparición de un brujo para conjurar la maldición que tenían en la zona alta del terreno de juego. Uriel Antuna hizo explotar a los aficionados tapatíos con un zapatazo cruzado, José Juan Macías repitió la dosis y Jesús Angulo amplió la ventaja para el Guadalajara; André-Pierre Gignac descontó para los locales, pero no fue suficiente para evitar que el Guadalajara se afianzara los tres puntos en su visita a San Nicolás de los Garza, marcador final 1-3.
Tigres salió al terreno de juego con orden y con la firme intención de tocar la pelota, con su estilo de posesión y posición, hacer la cancha ancha como le gusta a Ricardo Ferretti, pero enfrente se encontraron con unas Chivas que salieron respondonas y sin miedo a jugar de tú a tú.

La escuadra de la UANL quiso jugar con eso, dejó entrar al Rebaño Sagrado para buscar la apertura de espacios y ganar a velocidad con sus volantes. Pasó todo lo contrario, Guadalajara se vio beneficiado de esta decisión.
Hiram Mier logró saltar las líneas felinas con un pelotazo desde la zona baja, Uriel Antuna corrió a toda velocidad hacia el espacio, ganó la espalda a los defensas y en el mano a mano con Miguel Ortega, el Brujo hizo su magia, con un tiro cruzado mandó la pelota a guardar. El pueblo rojiblanco festejó por quinta ocasión en el torneo, gol que le dio ventaja a las Chivas.

El mal rato se prolongó para Tigres, en la ofensiva, Rafael Carioca logró llegar al área con peligrosidad, a la marca llegó Fernando Beltrán y ganó la pelota de manera limpia, el contención brasileño cayó al césped y se escuchó el silbato de Fernando Guerrero. Carioca fue amonestado por segunda vez en el partido y tuvo que abandonar el terreno de juego.

Las Chivas no lograron aprovechar la superioridad numérica a pesar de que tuvieron el control de la pelota, las llegadas a gol con auténtico peligro escasearon y en el ocaso del primer tiempo Miguel Ponce también recibió su segundo cartón preventivo y fue a ducharse temprano.

El complemento comenzó fuerte, pase filtrado para André-Pierre Gignac, el ariete francés jaló al gatillo y Toño Rodríguez reaccionó de manera afortunada para evitar el gol.

Tigres bajó un poco a las revoluciones, volvieron a su tradicional toque de pelota y una vez más ahí vino el error. Salida desde la zona baja, la equivocación cayó cuando Luis Rodríguez quiso tocar hacia el centro, Vega anticipó y tocó para dejar a José Juan Macías solo frente al marco, el JJ no perdonó y amplió la ventaja para el Rebaño Sagrado.

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