Canana coproducirá película de Werner Herzog

Mexico, 2015-02-09 10:12:26 | Redacción ESTO

Foto: AFP

POR ALEXIS GRIVAS / ENVIADO ESPECIAL DE OEM

BERLÍN, Alemania.- De las películas estrenadas este fin de semana en el festival, la que acaparó más la atención de los medios fue sin duda la última obra del norteamericano Terence Malick, “El Caballero de Copas”, presentada ayer en el Palacio de los Festivales en competición y por supuesto en estreno mundial.
Una o quizás la principal de las razones de esta atención fue la presencia en ella de Christian Bale y Natalie Portman, las estrellas norteamericanas que intervienen en los papeles protagónicos y que se presentaron en la carpeta roja del certamen acaparando la atención del público que acudió numeroso aprovechando del aseo dominical y de un brillante sol que estuvo a la cita en la capital alemana.
La buena actriz australiana Cate Blanchett interviene igualmente en la película, pero no estuvo presente en la proyección y tampoco a la conferencia de prensa donde, fiel a su costumbre, el fóbico de los medios Malick tampoco se apersonó aunque, él sí se encuentra en la ciudad.
Así les tocó a Portman y Bale enfrentarse a los periodistas en la atascada conferencia de prensa y tratar de explicar principalmente su modo de trabajar con Malick y en menor grado dar algunos indicios sobre lo que motivó el director hacer este film. Tarea difícil ya que “El Caballero de Copas” es sin la menor duda la más esotérica e indescifrable de las últimas películas con las que Malick reapareció desde 2011 en el panorama cinematográfico mundial donde goza de una reputación de gurú a raíz de sus espaciadas apariciones en el pasado con películas que siempre eran esperadas con mucho interés (Badlands, La Delgala Línea Roja).
Su actividad como cineasta dio un giro radical desde 2011 hasta hoy, periodo en que ha dirigido tres películas (El Árbol de Vida, Palma de Oro en Cannes en 2011, To the Wonder y esta última) a la vez que se encuentra en fase de post producción de una más que, según lo rumores, se estrenaría en el festival de Cannes en Mayo próximo.

SECRETO ABSOLUTO
Frente a “El Caballero de Copas” me encuentro perplejo y creo que no soy el único entre los que asistimos ayer por la mañana en la proyección de prensa donde. Es cierto, había mucha expectación ya que la película fue rodada dentro de un secreto absoluto, algo muy habitual para este director que prefiere laborar lejos de la atención de los medios, las luces de publicidad y de relaciones públicas.
El tema gira, o se supone que gira, alrededor de la crisis existencial de una famosa estrella de cine (Bale) y por ende se podría concluir que el filme ofrece un retrato crítico de la industria de cine hollywoodense, como se podría también pensar esta u otra cosa, de acuerdo a la manera que cada espectador se acerca a la película.
El término de “acercamiento” tiene un sentido muy especial en este caso ya que el film se presenta como una especie de “patchwork” donde escenas y imágenes sin aparente relación entre sí se suceden, amén con una buena dosis de desnudos femeninos y depende cada vez de cómo el público se relacionará y/o se comprometerá con este diluvio de imágenes donde la narración tradicional está totalmente ausente.
Para decirlo más claramente, nos encontramos frente a una obra y un cineasta quien se atreve a utilizar los medios propios de un cine de corte “experimental” logrando atraer y hacerse acompañar en este particular viaje/experiencia por estrellas de talla, amén de un extraordinario camarógrafo como lo es el mexicano Emmanuel Lubezki, en un contexto propio del cine “industrial” aunque opera afuera de los límites de este tipo de cine.
En definitiva, cine sensorial donde cada uno puede encontrar la llave, el código adecuado que le permitirá entrar o no. Yo no pude lograrlo. Me quedé observando y pensando a lo largo de las dos horas de duración de la película, pero en ningún momento logré comprometerme a acompañar este particular flujo del film.

POR OTRO LADO…
Malick no parece ser el único realizador de renombre quien acelera en últimos tiempos su ritmo de creación/producción tal y como se pudo verificar por el anuncio aquí a través de una revista especializada que su célebre colega alemán Werner Herzog –en competición en esta Berlinale con Reina del Desierto, una película con Nicole Kidman en el papel principal– emprende a mediados de este año la realización de un nuevo largo de ficción, “Sal y fuego”, con el que el realizador confirma su regreso a la ficción encontrando de nuevo en América Latina su fuente de inspiración, donde rodó en el pasado películas trascedentes en su filmografía como lo fueron “Aguirre, la ira de Dios”, filmada en México, y “Cobra Verde”, realizada en Colombia, ambas con su intérprete fetiche, el ya finado Klaus Kinski.
Es de esperar que el tema, una joven científica que se moviliza frente a una inminente catástrofe ecológica por la erupción de un volcán, la participación en ella de una actriz alemana, la joven Veronica Ferres (vista al lado de John Malkovich en Klimt, la película sobre la vida del pintor austriaco Klimt, realizada por Raúl Ruiz en 2006 poco antes de su prematura muerte), la ausencia de una estrella como fue el caso de Kidman, para la que la “Reina del Desierto” resultó una película hecha a su medida y, por ende, muy regular, serán todos estos los elementos que permitirán a Herzog renovar con sus talentos en ficción después de una larga y muy positiva presencia en el género documental.
El rodaje se realizará en Bolivia, y aquí la noticia, Canana, la compañía mexicana de Pablo Cruz, García Bernal y Diego Luna, coproducirá junto con Michel Benaroya, productor de “Reina del Desierto”.

FILMS DESTACADOS
Entre las otras cintas de este fin de semana destacan dos producciones latinoamericanas. “El Volcán Ixcanul”, primer largo del guatemalteco Jayro Bustamante, además primera producción de su país en competición a la Berlinale, resultó ser una obra de considerable fuerza presentando con dignidad a través de una línea narrativa casi documental, una familia de indígenas que sobreviven a la sombra de un volcán y cuya hija trata, infructuosamente, de escapar al interminable círculo de tradición y de miseria emprendiendo una fuga del “otro lado del volcán” hacia el lejano e incierto futuro que representa la inmigración ilegal hacia los Estados Unidos atravesando México.
Los temas de pobreza, explotación y los ancestrales ritos a fuerzas paganas –el omnipresente volcán– se mezclan en un resultado que de alguna manera obliga al espectador “occidental” a optar por una apreciación que se sitúa entre la compasión y la condescendencia. La película fue coproducida con el apoyo de Francia y del fondo holandés Hubert Bals.
En el largo argentino “El Incendio”, presentado en la sección Panorama, de nuevo un primer film, el realizador coguionista Juan Schnitman despliega con talento convincente y dinamismo, una historia urbana: una joven pareja de Buenos Aires donde la mujer a la víspera de mudarse a un nuevo departamento realiza que la relación ha llegado a su límite, rebelión frente a esta situación, explosión por ambas partes, desesperación y la admisión que ya no se puede seguir jugando a que todo “anda bien” conforman una mezcla explosiva que está muy eficazmente rendida por lo actores Pilar Gamboa y Juan Barberini. El realizador opta por un final “abierto” que deja un amargo sabor: la rebelión resultará finalmente frustrada, la pareja seguirá junta aunque el futuro de la relación sentimental se antoja más que otra cosa inseguro y frágil.
Sin duda esta película podría perfectamente encontrarse dentro de la selección competitiva.

PRESENCIA MEXICANA
México tuvo además el día de ayer una buena presencia en el mercado de coproducción, el Berlinale Co-Production Market (BCC).
Por un lado el proyecto de Francisca Koslin y Laura Pino (Chacal Filmes y Tirisia Cine) “La Negrada”, a ser dirigido por Jorge Pérez Solano (La Tirisia) figuró entre los escogidos por el BCC para presentarse a los productores, distribuidores y agentes de ventas internacionales.
Por otra parte, México destacó en el mismo BCC a lo largo de una serie de actividades organizadas en mancuerna con Imcine a través de una iniciativa de Jorge Sánchez y de la jefa del BCC, Sonja Heinen.
El día incluyó, después de la inauguración del BCC por el director de la Berlinale, Dieter Kosslick, y Sonja Heinen, una comida ofrecida por Imcine y siguió con una presentación de las posibilidades de cofinanciamiento y de oferta de locaciones para rodaje con el motivo de atraer más producciones extranjeras al país.
Estuvieron presentes un considerable número de jóvenes productores mexicanos invitados por Imcine y el BCC al festival para aprovechar de contactos con sus colegas extranjeros de las experiencias de trabajo que ofrece este magno evento de cine.