Slimani y Origi, héroes insospechados

Mexico, 2014-06-27 13:06:34 | Redacción ESTO

EFE

Las sorpresas en este Brasil 2014 han sido protagonizadas por dos nombres desconocidos hasta hace dos semanas. Islam Slimani y Divock Origi han anotado goles cruciales para sellar el pase a octavos de Argelia y Bélgica, respectivamente.

Todos los Mundiales tienen a sus tapados, héroes insospechados que pasan del anonimato al estrellato en un parpadeo. Los delanteros Slimani y Origi están en la primera línea de salida del torneo de las revelaciones.

Islam Slimani, de 26 años, ya era un jugador muy conocido en su Argelia natal. El pasado año ganó el premio al mejor futbolista del país. También en Portugal, donde contribuyó este año a llevar al Sporting de Lisboa a la Liga de Campeones gracias al segundo puesto de la Liga lusa.

Con los Leones, sumó ocho aciertos ligueros, muchos de ellos decisivos, logrados en 26 partidos, 16 como suplente utilizado.

Pero para el resto del mundo, era un integrante más de una pequeña selección que se clasificaba por cuarta vez a un campeonato del mundo.

Después de que Bélgica les remontase en solo diez minutos, ganar a Corea del Sur era un imperativo para los argelinos. Un pase largo poco preciso buscaba la carrera de Slimani. El centro lo logró controlar el ariete, que se impuso por fuerza y velocidad a dos defensores surcoreanos y cruzó el cuero a pocos metros de la meta. Fue el 0-1 que abrió la goleada del 2-4.

El jueves, sumó un tanto aún más importante, el del pasaporte histórico a los octavos de final para la selección norteafricana. En el 60, igualó de cabeza el gol inaugural de los rusos. Y como a buen entendedor, pocas palabras basta, el portugués José Mourinho lo analizó en dos líneas.

“Es un ariete muy agresivo, le gusta marcar goles y es rápido como mostró en el gol que anotó, pero, al mismo tiempo, es rápido en el juego aéreo”, expuso en su colaboración al portal Yahoo.

Slimani, que robó el puesto de titular en el Sporting al colombiano Freddy Montero en el último tramo de temporada, tiene en sus 1,87 metros de altura un seguro para competir en el juego aéreo.

“No debemos estar felices por parar aquí. Queremos siempre más y esperamos que el sueño continúe. No quiero que nadie me despierte ahora”, ha dicho el goleador en una entrevista a la FIFA. Aunque el prolongar del sueño dependa de eliminar a Alemania en los octavos de final.

Un sueño plácido es el que vive Divock Origi, el benjamín de la jovencísima y talentosa Bélgica, que ha cerrado la primera fase con nueve puntos de nueve posibles.

Hijo de Mike Origi, un keniano que jugó en la selección de su país y emigró a Bélgica, Divock marcó el decisivo en la victoria ante Rusia (1-0) en el minuto 88 en pleno Maracaná.

Con 19 años, pasó a ser el belga más joven en anotar en fases finales y el único keniano en hacerlo (tiene doble pasaporte). Se consagró también como el goleador más joven en este torneo desde Leo Messi en Alemania 2006.

Como si no le bastase esa proeza, el delantero del Lille francés provocó el empate del jueves ante Corea del Sur (1-1). Su duro remate causó un rechace que empujó el lateral zurdo Jan Vertonghen.

En las dos ocasiones, saltó del banco para decidir. “He descubierto el nivel top en la Copa del Mundo. Salgo a jugar mi partido y estoy contento porque todo ha ido bien. Continúo aprendiendo”, declaró a una pregunta de EFE.

Atacante móvil y al que le gusta encarar, el brasileño Ronaldo Nazário es su espejo. “Es un jugador especial, un atacante que pelea por el balón, que provoca, que va directamente al gol”, comentó.

Por su edad y calidad, los rumores del mercado han comenzado. ¿Lo tienes hecho con el Liverpool?, le preguntaron. “No sé nada, sinceramente y, aunque lo supiese, no os diría. Se sabrá después de la Copa del Mundo”.