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15, septiembre 2021 - 22:06

┃ Javier Juárez

Memo Ochoa atajó un penal

JAVIER JUÁREZ 

FOTO: ADRIÁN MACÍAS | MEXSPORT

América llegó. Los azulcremas eludieron las patadas que pudieron y lograron instalarse en la final de la Concachampions. El pase les costó raspaduras, golpes y seguramente moretones. El Philadelphia Union golpeó a cualquier azulcrema que se les puso enfrente, pero su táctica de aplacar a los amarillos no les funcionó.
Nicolás Benedetti pasó de estar fuera de Coapa a marcar el 1-0 parcial en el Subaru Park. Henry Martín en el último segundo incrementó el marcador, 4-0 en el global y fue suficiente para estar en la final, el último juego como sucede tradicionalmente es entre mexicanos, falta conocer si es Cruz Azul o Monterrey. Mientras tanto América está.

La batalla fue ríspida. Literal. El primer tiempo terminó con 26 faltas. Philadelphia cometió 16, el resto fueron de los azulcremas. La estrategia de los estadounidenses fue ablandar a los mexicanos con golpes. Santiago Solari se mostró desesperado en la banca. El Indiecito reclamó todos los roces que observó. Los amarillos han sufrido lo mismo en todo el torneo.

Jorge Sánchez quedó un momento tirado en el pasto luego de un choque con Kai Wagner. Ese fue el golpe más fuerte, sin embargo, Sebastián Córdova, Roger Martínez y Mauro Lainez también sintieron la agresividad del rival.
América se desesperó y fue arrastrado por Philadelphia. Los emplumados hicieron los mismo.
Tantas faltas provocaron un juego espeso, el balón rodó poco, muchos minutos se consumieron entre reclamos y jugadores tirados en el pasto.

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Said Martínez tuvo que sacar tarjetas amarillas para calmar los ánimos. Jakob Glesnes, Alejandro Bedoya y Sebastián Córdova recibieron el cartón pálido. Eso disminuyó los roces y los equipos se dedicaron a jugar. Philadelphia lo hizo mejor. Glesnes con la cabeza se quedó cerca de anotar, su remate salió arriba de la portería de Memo Ochoa.

El cuadro de la MLS se dio cuenta que era posible hacerle daño a las Águilas y dejaron de ser tan bruscos.
El equipo con una serpiente en su escudo tuvo la mejor ocasión para irse al frente en el marcador luego de una falta de Bruno Valdez en el área. El árbitro marcó el penalti, pero le perdonó la tarjeta roja al paraguayo. Jamiro Monteiro agarró el balón, Ochoa siempre estuvo en calma y le adivinó el tiro al holandés.

Los estadounidenses le dieron vida al América. Esa fue su única oportunidad de regresar al juego y la desperdiciaron. La desesperación de los locales provocó que las faltas regresaran. Alejandro Bedoya trabó a Mauro Lainez y de manera increíble le perdonaron la tarjeta roja a pesar de que el árbitro recurrió al VAR.

Solari refrescó el campo. Nicolás Benedetti y Henry Martín tomaron la estafeta. Fue momento de que ellos sintiera la candela. El tiempo fue menos. Lo que siguió fue un festín de centros al área de Memo Ochoa. Philadelphia buscó anotar cómo fuera.

En pleno ahogo América a través de Nicolás Benedetti a pase de Jorge Sánchez anotó y selló el pase al último juego.

Los norteamericanos se entristecieron y fue cuestión de esperar el final. América tuvo tiempo de incrementar el marcador con un tanto de Henry Martín. Las Águilas están entre los mejores de Concacaf.

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