Lisboa arranca la ceremonia para dar el último adiós a Eusébio

Mexico, 2015-07-03 12:00:27 | Redacción ESTO

EFE

La ceremonia para dar el último adiós a la leyenda del fútbol portugués Eusébio dio comienzo hoy en Lisboa, donde un cortejo fúnebre con sus restos mortales recorrerá la ciudad hasta llegar al Panteón Nacional, lugar en el que descansan algunas de las figuras más ilustres de la historia del país.

El ataúd con los restos del exfutbolista, cubierto con la bandera de Portugal, abandonó el cementerio de Lumiar en torno a las 15.30 (hora local) en dirección al Seminario de la Luz, donde se organizó una misa privada.

A la ceremonia, retransmitida en directo en la televisión lusa, acudieron la mujer y las hijas de Eusébio, así como otras personalidades ligadas al Benfica, el club en el que militó durante quince años.

Tras la misa, el cortejo fúnebre continuará su recorrido por las calles de Lisboa en dirección al Panteón Nacional, donde no se espera que llegue antes de las 19.00 horas.

En su camino al Panteón la comitiva pasará junto al Estadio de la Luz, la gran bandera de Portugal situada en el Parque Eduardo VII, la sede de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) y la Asamblea de la República.

El tráfico en algunas de las principales vías de la capital va a estar cortado durante un tiempo para permitir el paso del cortejo y se ha prohibido la circulación en la zona que rodea el Panteón Nacional.

Allí será recibido por algunas de las principales autoridades lusas, entre ellas el presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, y el primer ministro, Pedro Passos Coelho.

También estará presente su excompañero de equipo y de selección, António Simoes, que ofrecerá un elogio fúnebre.

Eusébio da Silva Ferreira nació en Mozambique en 1942, cuando el país africano todavía era una colonia portuguesa, y murió el 5 de enero de 2014 a los 71 años a causa de una parada cardiorrespiratoria.

El futbolista representó al Benfica durante quince años (1960-1975) y marcó con el club lisboeta 638 goles en 614 partidos, ganó once Ligas, cinco Copas de Portugal y una Copa de Europa.

Fue elegido mejor jugador del mundo en 1965 y conquistó dos botas de oro, en las temporadas 1967/68 y 1972/73.

Con la selección portuguesa, participó en 68 encuentros, anotó 41 tantos y se le recuerda por liderar al equipo nacional que logró el mejor resultado de su historia, el tercer puesto en el Mundial de Inglaterra de 1966.