El Tricolor arribó a Nueva Jersey molesto y sin tener un recibimiento caluroso

Mexico, 2015-07-16 22:08:52 | María Vega

POR LUIS GARCÍA OLIVO

FOTOS JORGE BARRERA

ENVIADOS ESPECIALES

NUEVA JERSEY.- México pasó asistencia a una nueva sede y posiblemente no regaló la mejor de las caras en su llegada a esta ciudad para hacerle frente a los cuartos de final de la Copa Oro contra Costa Rica.

De paso y a diferencia de lo que ha ocurrido en las anteriores ciudades, el Tricolor no fue recibido por el numeroso apoyo mexicano, pues apenas diez aficionados vieron desfilar a cada uno de los jugadores sin que recibieran una mínima sonrisa.

El empate frente a Trinidad y Tobago caló hondo y para muestra su poca amistad con los seguidores, pues fueron contados los que respondieron con una leva sonrisa o el pulgar arriba. Solamente Carlos Vela, Miguel Layún  y Giovani dos Santos respondieron con un mínimo gesto de amabilidad.

En tanto que el resto del grupo llegó cansado y con cara de pocos amigos, pues la mayoría no se inmutó por los contados paisanos que los aguardaron. Además de esto, el despliegue de seguridad fue excesivo, pues fueron más los integrantes de la prensa que los mismos aficionados.

Dentro del grupo, Javier Hernández y Héctor Moreno aún acompañan al combinado, por lo que seguirán así debido a que trabajan en su recuperación con el kinesiólogo, Carlos Pecanha.

Giovani por su parte, quien sufrió una fascitis muscular en el muslo izquierdo con diagnóstico de tres a cinco días de inactividad, mostró su buena cara y posiblemente fue el que más alegría reveló, pero será hasta hoy cuando se ratifique si está en condiciones para jugar contra los ticos.

El equipo llegó a las 20 horas locales (19 del tiempo de México) procedentes de Charlotte e inmediatamente se dispuso a descansar, ya que por la mañana trabajó a puerta cerrada en labores regenerativas con los jugadores que fueron titulares frente a los trinitarios.

El Tricolor así llegó a su hotel de concentración en la ciudad de Nueva Jersey, frente a  la zona exclusiva de Manhattan donde convergen grandes paisajes entre rascacielos, el río Hudson y un contexto privado llamado Newport.

Será hasta hoy cuando trabajen de mayor forma de cara al choque contra los ticos que ya los aguardan desde el pasado miércoles.