Conejosaurio, Óscar Pérez juega su último año

Mexico, 2015-07-24 10:06:14 | Redacción ESTO

POR OMAR PÉREZ DÍAZ / FOTOS: ARMANDO LOAIZA
EL SOL DE HIDALGO

PACHUCA.- Sobre la entrada al parque de los dinosaurios, en Pachuca, hay una leyenda que reza: “Aprendiendo del pasado”.
Así que no se confundan. Si Óscar Pérez pone un pie al lado de estos gigantes de fantasía es porque se ha ganado un reconocimiento de ese tamaño en el futbol mexicano.
Este fin de semana, cuando vuelvan las acciones a la Liga MX, el portero de los Tuzos entra en la historia.
Será el futbolista en activo más longevo del futbol azteca. 42 años y contando.
“Es que soy un aferrado”, le dice a ESTO, un inseparable amigo desde hace 22 años, cuando comenzó su andar en la Primera División.
Tal vez, hace 65 millones de años, si los dinosaurios hubieran tenido la determinación y disciplina de este legendario guardameta, no se hubieran extinguido.
Por ahora, a la sombra de un Tiranosaurio Rex, el “Conejosaurio” está vigente, listo para comenzar una nueva temporada.
“Estoy contento y orgulloso de seguir jugando. Soy un aferrado pero me siento muy bien, fuerte y rápido. Ojalá pueda dar muy buen año, mejor que el pasado”. Y conste que su rendimiento es notable.
Con la camiseta tuza acumula cuatro torneos cortos con todos los partidos y todos los minutos bajo el arco. Vamos más allá: en los últimos cinco años, únicamente se quedó sin jugar en seis jornadas (incluye San Luis y Necaxa).

Entero, en óptima forma, Óscar anuncia: “Es el último año que voy a estar jugando y quiero hacerlo como si fuera el mejor año de mi carrera”.
Así las cosas, piensa hacer de esta campaña del adiós algo placentero.
“Quiero disfrutar este año al máximo pero con la responsabilidad de estar en la portería de un equipo grande. Física y anímicamente me siento muy bien, me levanto con muchas ganas de ir a entrenar, además, estoy casi al ciento por ciento de la rodilla que me había dado algunas molestias”, agrega.
El “Conejo” anhela irse por la puerta grande.
“Me ilusiona un nuevo torneo y tengo una cuenta pendiente de que me gustaría volver a ser campeón”.
Los renovados Tuzos le dan para pensar en eso.
“No es fácil pero Pachuca trae buen plantel, cuenta con jugadores talentosos, grandes personas y con mucha calidad. Estamos trabajando para ser un equipo dinámico, intenso, que te presiona y que se plante igual en todos lados”, dice ilusionado.
Óscar contempla del Dinoparque, ubicado en la Bella Airosa.
Bromea frente a la cámara, asustándose frente a la milenaria bestia, pero la realidad es que pocas cosas alteran el temple de un caudillo de las canchas.
Eso incluye la competencia por el puesto, ahora con el uruguayo Sebastián Sosa, recién llegado a la madriguera.
“Todo refuerzo es bienvenido. Como él (Sosa) lo mencionó, vamos a pelear un puesto para estar bien porque la competencia es sana. Me toca tratar de estar bien, dar lo mejor, mostrando buen nivel, como lo mismo harán Sebastián y Alfonso (Blanco), quien tiene grandes condiciones pero no ha tenido oportunidad”.
El “Conejo” es el primero en saberlo. “Va a llegar el momento en que ya no pueda jugar…”
Pero mientras se da ese instante “doy gracias a Dios y a mis padres que me permiten estar en estas condiciones; repito, me siento bien para hacer un gran torneo, tener un gran año e irme de la mejor manera”.