Natalia Vodianova... Deslumbrante

Mexico, 2015-07-28 13:08:11 | Redacción ESTO

POR GRACIÁN DE HERRERA

LA supermodelo Natalia Vodianova emerge de las novelas de los afamados escritores rusos, de su coterráneo Máximo Gorki. La ciudad que la vio nacer, Nizhny Nóvgorod, estuvo cerrada al turismo extranjero durante el dominio soviético y ahora es reconocida por su valor histórico y cultural.
Deslumbrante anfitriona del sorteo de las eliminatorias para la Copa del Mundo de Futbol Rusia 2020, Natalia usó dos vestidos: uno blanco y otro azul, símbolo de los colores de su bandera, con sus 1.78 metros de estatura y sus ojos que son el reflejo de la nieve del temible invierno de la nación euroasiática, atrapó el interés de los periodistas que asistieron a uno de los últimos actos públicos del expresidente de la FIFA Joseph Blatter.

Natalia fue la presentadora de la gala celebrada en el Palacio de Constantino en San Petersburgo; sobria, afable y como han dicho de ella: colosal y admirada por la vida que la envuelve. Ayudaba a su mamá en un puesto de frutas, luego aprendió el inglés en tres meses para viajar a París, la capital de la moda, donde buscó fortuna. Hoy es una de las tres modelos mejor pagadas.
Dos matrimonios y cuatro hijos no la han cambiado, quizá a sus 32 años parecería que sobreviene el ocaso, pero en realidad su rostro infantil, con una nariz respingada, traviesa, le da el toque invariable del tiempo, tal y como es la ciudad donde nació, con una historia de 800 años, que en sus albores resistió siete invasiones Tártaras, icono de la historia rusa, hoy más moderna que nunca.
Natalia Vodianova es una celebridad en Nizhny Nóvgorod, ciudad descrita por Gorki en celebres novelas que coincidirían en algunos puntos en la vida de la mujer que luchó para sacudir su infeliz infancia. La ciudad se ha convertido en el centro económico y cultural de la región del Volga-Vyatka, dos ríos navegables del boyante país que ha organizado infinidad de eventos deportivos de primerísima línea en la presidencia del judoca Vladimir Putin.
Natalia creó una Fundación para construir parques infantiles, lugares que permiten a la niñez de su país divertirse, ejercitarse y construir el futuro, como ella lo quiso hacer en sus primeros años de vida.