Gerardo Rivera, torero de raza, dispuesto a triunfar

ARREGLANDO sus avíos de torear localizamos en el hotel Diplomático al novillero sensación Gerardo Rivera, quien ayer voló de regreso a España para reanudar mañana su campaña peninsular toreando en Casas Viejas.
Gerardo, joven moreno, espigado y de hablar cansino, manifestó al inicio de la charla: “Estoy contento y orgulloso de lo que realicé en la Plaza México y sobre todo por lo cariñoso que el público se portó conmigo. Ya me estaban esperando y había que darles algo diferente con entrega y mucha disposición. Había que triunfar a como diera lugar”.
Es lo que contestó al preguntarle que salió a torear a su segundo novillo a pesar de la lluvia, además de que no puso ningún pretexto y salió con mucha determinación para triunfar.
Señaló que en su primera faena tuvo un buen comportamiento a pesar de que termina con la cabeza arriba, y el segundo fue bravo, emotivo y por ello un tanto complicado.
Rivera se lamentó el no haber salido a hombros por la puerta del encierro y confirmó que el novillo le hizo un extraño y desvió la espada, que fue trasera y tendida. Pero contento por la oreja que le cortó a su segundo luego de una faena dramática y emotiva, en que se jugó la vida.
“El ruedo estaba un tanto resbaloso y no había seguridad en el desplazamiento. Y repito, había que salir a triunfar a como diera lugar. Me empitonó, pero afortunadamente no me pasó nada, solamente me rasgó la taleguilla. Creo que con entrega es el camino para triunfar y es lo que quiero”.
Sin presunción le indicamos que en otras condiciones del ruedo y del clima su desempeño hubiera sido mejor, y ratificó. También le inquirimos cómo se catalogaba él. “Soy un torero de raza, de entrega, que quiero ser el mejor. Es mi deseo convertirme en un gran torero, haciendo el toreo con profundidad y gusto para que la gente lo disfrute. Quiero ser diferente”.
Gerardo Rivera es un torero hecho en España y reveló que le nació la afición viendo torear a Julián López El Juli. Además de que en España se aprende mucho de técnica.
El joven torero tlaxcalteca, 20 años, dijo que le gustaría venir nuevamente a la México, pero ese acuerdo está en manos de la empresa y de su apoderado Sergio Hernández Weber, y de momento no se ha hablado al respecto.
Hablamos con su apoderado y expresó que no le han hablado al respecto, pero si hay alguna novillada de triunfadores y lo necesitan estará presente. Aunque también hay que ver si tiene algún espacio en su campaña, ya que tiene entre 15 y 20 festejos entre agosto y septiembre, toreando prácticamente cada ocho días. Mañana reanuda su campaña toreando en Casas viejas. Es posible que en septiembre regrese a Las Ventas donde tiene una deuda pendiente y ellos tienen otra con por las orejas.
A Gerardo Rivera se le apreciaron muchas cualidades en su quehacer taurino, como valor, determinación, temple, arte, sitio y oficio. Es un torero completo, que cubre los tres tercios, capote, banderillas y muleta, y se tira con determinación en la suerte suprema. Está listo para mayores empresas.
Respecto a la alternativa, dijo el tlaxcalteca que hay que ir despacio y valorando el desempeño, y cuando llegue el momento tomar la alternativa.
“De momento hay que seguir aprendiendo y toreando lo más posible”. (HSC/ Foto: Alejandro Villa).

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