Ajo y Agua

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ÉPOCA DORADA DE TIGRES

EL FLAMANTE CAMPEÓN

Nuevamente Tigres se corona como campeón para redondear unos años brillantes en cuanto a estructura deportiva e institucional, ya que siendo de la Universidad de Nuevo León tiene el respaldo económico importante de Cemex y de algunas otras empresas que apoyan a este equipo que prácticamente habría que nombrarlo como el de la década, porque sus continuas apariciones en finales, tanto de la Liga como de Copa, y Libertadores, aunque la haya perdido, le dan derecho para hacer referencia a una época dorada de Tigres. Habrá que enmarcarla y con la posibilidad de que Tigres siga cosechando títulos para que esta era se alargue algunos años más.

Ricardo “Tuca” Ferretti es pieza fundamental para que se hayan podido conseguir tan importantes logros, y a pesar de llevar muchos torneos cortos dirigiendo en su primera  y segunda etapa en Tigres, hay que decir que su estancia ha sido exitosa, aunque el porcentaje de títulos podría haber sido mayor si somos algo exigentes, tomando en cuenta el poderío económico, calidad y talento que tiene entre sus filas.

Hay que felicitar al presidente y a toda la directiva por el respaldo que han dado tanto a Ricardo Ferretti como a Miguel Mejía Barón y a todo ese cuerpo técnico que al sentirse respaldados indudablemente que el desempeño de cada uno de los miembros trabaja sin tanta presión, como acontece a otros.

Por experiencia propia es muy diferente trabajar, por ejemplo en mi caso, cuando estuve en Pumas, con el respaldo que tuve de parte de Juan Ramón de la Fuente, el rector de la UNAM en ese entonces, y de los presidentes Luis Regueiro, Aarón Padilla posteriormente, y del Patronato, inicialmente encabezado por Gilberto Borja y después por Arturo Elías Ayub. Esa es la manera en que se pueden conseguir cosas grandes, como fue el bicampeonato en una segunda época dorada de Pumas; la primera la viví como jugador y la segunda como entrenador.

El “Tuca” y todos los miembros del cuerpo técnico estarán felices de contar con ese respaldo, y con los títulos alcanzados hasta el momento son un claro ejemplo de que todos los equipos deben trabajar respaldando a los cuerpos técnicos para que se cumplan los procesos que se establecieron desde un principio.

Los festejos no paran, y esta hermosa ciudad recordará por muchos años y para siempre este acontecimiento deportivo inédito que se inclinó a favor de los Tigres con mucho merecimiento, ya que jugaron una final de dos partidos estratégica, táctica y mentalmente mejor que los Rayados, y una clara muestra se vio en el partido de vuelta que aún teniendo una ventaja, porque se iba a jugar en casa, no supieron sacar provecho, a pesar de que a los dos minutos ya estaban arriba en el marcador.

Se le escapó nuevamente a Antonio Mohamed de las manos la posibilidad de cumplir con un título con este equipo que le ha dado mucha confianza y que ahora, supongo, que la credibilidad ya no es la misma. Todo dependerá de los directivos de los Rayados para darle un poco más de confianza tomando en cuenta que el Monterrey, tanto en defensa como en ataque, fue el mejor del torneo regular, y que si hubiera sido por puntuación simplemente este equipo hubiera sido campeón, pero ya sabemos que el hubiera no existe ni en el futbol ni en la vida, por eso hay que felicitar al flamante campeón del futbol mexicano, los Tigres, que por sexta ocasión consiguen el título, igualando al Pachuca y muy cerca de alcanzar a León y Pumas, con 7 cada uno.

CAIXINHA Y EL JUEGO DE LOS PROMOTORES

El regreso del entrenador portugués Pedro Caixinha no ha sorprendido a nadie, porque ya había rumores de que era factible en su momento que cuando terminase Matías Almeyda su convenio con Chivas, Caixinha podría ser el reemplazante de lujo para seguir ayudando a mantener arriba al equipo tapatío, pero las urgencias del Cruz Azul hicieron movilizar a sus directivos para tomar una decisión con el técnico europeo por su carácter, personalidad y manera de ser, además de que su estilo va bien primero para proteger a Billy Álvarez y a toda la directiva cruzazulina, que está muy debilitada y desesperada porque no llega el ansiado título de Liga. Han tenido a todo tipo de entrenadores, pero no han dado con la tecla exacta. Con desesperación han traído a entrenadores con carácter fuerte y con personalidad muy atractiva para los medios de comunicación, para que las flechas y las balas no fueran dirigidas hacia el máximo responsable de Cruz Azul, que es Billy Álvarez. Ahora, con el caparazón humano que contrataron hace algún tiempo en la persona de Eduardo de la Torre, intentarán debilitar esos ataques constantes que desde hace años ha estado recibiendo el presidente de Cruz Azul.

Ahora, con la llegada del portugués, según dicen que es de la escuela de Mourinho,  buscarán distraer nuevamente que la verdadera presión que hay va dirigida tanto a su presidente como a los directivos, que no pueden reencarrilar esta máquina por los lares que nos tenía acostumbrados en la década de 70s., y el último título que lograron fue por el ya lejano 1997. Apenas el 7 de diciembre se cumplieron 20 años de aquel acontecimiento.

Caixinha ha mostrado su capacidad para crear un equipo con paciencia y tiempo, aspectos importantes para lograr un buen nivel competitivo, siempre y cuando lo apoyen, pero el respaldo tiene que ser en todos los niveles, tanto del presidente, como de todos los directivos, promotores, directores deportivos, e inclusive jugadores que algunos promotores habrán traído y que tal vez no sean los mismos que trajeron al entrenador portugués, y estos choques de intereses afectan también en el desempeño de los jugadores, puesto que algunos no se entregan al ciento por ciento por esos intereses de promotores que pudieran existir.

Es necesario, como ya mencioné anteriormente, una reestructuración generalizada en todas las áreas, porque los aficionados de Cruz Azul y los empleados de esta importantísima empresa, que es la cementera de Cruz Azul, ya no pueden ni deben permitir que siga habiendo malos manejos en cuanto a lo que es el equipo de futbol Cruz Azul.

¡Que te lo digo yo!

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