Karim Benzema finalmente cuenta con un aliado que lo ayude a cargar la enorme responsabilidad que representa ser referente en el ataque del Real Madrid, que en este inicio de temporada ha demostrado la ambición con la que ha forjado su grandeza, gracias al aporte del joven y atrevido Vinícius Junior, quien, a diferencia de temporadas anteriores, ha podido explotar sus cualidades tras la llegada de Carlo Ancelotti.   

 

POR HUGO SÁNCHEZ

 

La clave del éxito siempre ha sido la mezcla entre juventud y experiencia, sin embargo, hacer que estos dos ingredientes lleguen al punto exacto de cocción no es tarea fácil, sobre todo cuando hay muchos faltantes en la lista de condimentos.

Tras la aparición de la pandemia del Covid-19, Zinedine Zidane se vio obligado a renovar el menú ante las bajas debido a contagios, así como una larga lista de más de 60 lesiones en una sola temporada.  

Los ingredientes estaban ahí, a la vista de todos, con la experiencia de Karim Benzema como base del presente y la juventud de Vinícius Junior como aderezo para el futuro. Pero por más intentos que se hicieron, nunca alcanzaron el sazón deseado.

Hacía falta un chef con tres estrellas Michelin, la última de ellas ganada en 2014, también al frente del Real Madrid y con Zidane como su auxiliar.  

Regresó Carlo Ancelotti, con ese toque que le caracteriza para no sólo unir al francés y al brasileño, sino a todo el vestidor, incluido Gareth Bale, quien prácticamente tenía un pie fuera del equipo. 

Unos meses después, tanto Benzema como Vinícius son dos de los grandes referentes entre las ofensivas más peligrosas.  

Sólo el joven Erling Haaland y el veterano Robert Lewandowski, delanteros del Borussia Dortmund y del Bayern Múnich, respectivamente; así como Ciro Immobile, otro jugador experimentado en la Lazio, se interponen en el camino de Benzema y Vinícius rumbo a la Bota de Oro como máximos goleadores de Europa.
Haaland y Lewandowski acaparan la atención en la Liga alemana con su particular duelo, tras siete goles cada uno, especialmente el último de ellos, quien hace una semana recibió la Bota de Oro gracias a los 41 goles que logró la temporada pasada, en la que superó al legendario Gerd Müller, quien 70 años atrás estableció el récord de mayor cantidad de anotaciones en la Bundesliga.  

Immobile tomó camino a ser otra vez el máximo goleador de la Liga italiana, como lo fue en la temporada 2019-2020, tras los 36 goles que también lo llevaron a ser distinguido con la Bota de Oro. 

Al frente de la clasificación de la Bota de Oro aparece Benzema, líder de goleo en la Liga española con ocho tantos, tres más que Vinícius, su perseguidor más cercano y quien, además, destaca con tres asistencias, todas ellas para el francés. 

Es como si Benzema fuera un planeta brillante, que se rehúsa a entrar en la recta final de su carrera, mientras una estrella, en este caso Vinícius, orbita a su alrededor.

Hace un año Vinícius quedó a deber, pero ahora, junto a Benzema, conforma una de las ofensivas más respetados por todas las defensivas, no sólo del futbol de España, sino de Europa, con el regreso de la Champions League. 

Tras imponerse 1-0 ante el Inter de Milán, en el inicio de la fase de grupos del torneo continental, gracias al gol de Rodrygo Goes, otro de las jóvenes promesas del equipo, ahora Benzema y Vinícius tendrán hoy una gran oportunidad para trasladar su gran momento a la Champions League, con la visita del Sheriff de Moldavia, antigua república soviética. 

Frente al club debutante, Real Madrid, el equipo más ganador del torneo, intentará dar otro gran paso en busca de la Decimocuarta Copa de Europa.  

 

¡Que te lo digo yo!

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